“Me voy”: la metamorfosis del voluntario internacional

Grupo de voluntarios de VE Global

Por Marcella Via (Chile)

En los últimos años más y más personas desde distintos rincones del mundo eligen dedicar unos meses en actividades de voluntariado internacional.  Esta decisión comporta dejar suspendidos los estudios, el trabajo, los amigos y la familia para ir a otro país a enfrentar la realidad local.

Ser voluntario es una experiencia única que permite conocer más sobre el país donde se trabaja, aprender una nueva cultura e idioma. De todas formas,  el voluntariado internacional no es solo un pretexto para viajar y divertirse, sino una forma de conocer estilos de vida diferentes y volverse parte de un intercambio social activo.

Planear el viaje puede ser difícil, ya que el voluntario necesita elegir una organización para la que trabajar, un país a donde ir y buscar los recursos para poder pasar unos meses trabajando “gratis”. Por esta razón las personas que deciden aceptar el reto están muy motivadas en producir impacto en las comunidades donde trabajarán.

Pero ¿qué pasa una vez que los voluntarios se enfrentan con la realidad distinta ofrecida por sus lugares de origen?

Gracias a su programa de voluntariado internacional, VE Global ha construido un equipo multicultural para poder apoyar a los niños dentro del Servicio Nacional de Menores (SENAME) de Santiago de Chile.

En este momento, el equipo de VE cuenta con voluntarios de Holanda, Alemania, Corea del Sur e Inglaterra. Cada voluntario tiene una historia distinta para contar y diferentes motivaciones para emprender su viaje. Es más, el trabajo con los niños y la misma ciudad de Santiago, toman una cara distinta frente a los ojos de cada uno de ellos.

“Me voy” es una serie que quiere contar como los voluntarios viven su experiencia en Chile. Es una colección de historias de distintos rincones del mundo que se juntan en el corazón de Santiago.

Con su equipaje personal y diferentes culturas cada voluntario deja un marco en la organización y ayuda para que siga creciendo y cumpliendo con su misión. De la misma manera, los niños y Chile producen un cambio en los voluntarios, en su forma de ser.

Las historias de la serie quieren transmitir las emociones y triunfos junto a los mayores desafíos enfrentados por los voluntarios en su permanencia con VE. Estos elementos se pueden encontrar tanto en el proceso de adaptarse a la vida en un nuevo continente y a la ciudad, como en el trabajo que el voluntario hace todos los días en las residencias.

Si te interesa saber lo que cada uno de ellos tiene que contar sobre VE, Chile, Santiago y los niños ¡síguenos con “Me Voy”!

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“ Me voy” es una serie de artículos sobre las historias de vida de los voluntarios internacionales de VE Global. Cada historia es distinta y presenta la experiencia del voluntariado desde una perspectiva dinámica y multicultural. La pueden seguir de la mano de Marcella Via, periodista italiana graduada en Relaciones Internacionales y Desarrollo en SOAS, Universidad de Londres. Escribe para “The Prisma” sobre justicia social, derechos humano y políticas latinoamericanas. También forma parte del departamento de comunicación de VE Global en el sector del marketing. 

 

VE Global (VE) recluta, capacita y organiza voluntarios alrededor del mundo a fin de lograr nuestra misión, la cual es fomentar el desarrollo positivo de niños en situaciones de riesgo social en Santiago de Chile. VE ha logrado integrar cerca de 450 voluntarios desde más de 35 países y con un compromiso de tiempo completo, a nuestra red de seis centros de asistencia social, incluyendo hogares para niños, centros comunitarios y escuelas de las comunas más vulnerables de Santiago.

 

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5 Razones para hacer voluntariado al menos una vez en la vida

Por Agustina Ardisana (De Argentina al resto del mundo)

voluntariado_ninosEl trabajo voluntario está en auge. Creo que esto se debe en parte a la globalización de internet que hace que conseguir un lugar para colaborar esté sólo a un click de distancia, pero más que nada a que los ‘Millennials’ somos una generación de hedonistas que entendió que la vida debe ser exprimida al máximo, y que está intentando revertir las reglas que anteriormente impusieron los Baby Boomers.

Como todo, el tema del voluntariado tiene sus defensores y sus detractores. Una amiga durante mi primer experiencia haciéndolo me hizo leer una nota extensísima sobre cómo éste tipo de  trabajo voluntario en cierta medida puede llegar a dañar a las comunidades locales, por ejemplo, con emprendedores que traten de basar todo su equipo en gente trabajando solo a cambio del alojamiento para ahorrarse personal fijo. Esto me dejó pensando por mucho tiempo, sin embargo, hoy después de haberlo hecho ya en varios países puedo decir que es cómo la vida misma: debemos prestar mucha atención antes de abalanzarnos a la primer oportunidad que se nos cruza, hacer un poco de investigación previa (hoy no hay nada que Dios Google no sepa) y comparar varias organizaciones antes de tomar la decisión final.

Es real que actualmente hay un gran mercado detrás de ello, con agencias ofreciendo programas a precios exorbitantes, o incluso websites ofreciendo la conexión con anfitriones por sumas un tanto más módicas. En mi experiencia “argenta al palo” hasta ahora nunca he gastado un centavo en conseguir un lugar dónde colaborar por lo que doy fe de que hay atajos para ello. Claro que conllevan más tiempo y habilidades digitales básicas, pero se puede.

De cualquier  manera, es un estilo de colaboración que considero sumamente gratificante y valioso, y éstas son las razones por las cuales, si estás evaluando hacerlo, creo que debes animarte.

1. Es sumamente gratificante a nivel personal

Enumero esta razón primero aunque suene egoísta, porque como seres humanos es bastante improbable que hagamos algo que no nos traiga alguna satisfacción (o al menos dinero) a cambio.

Con el trabajo voluntario se logran niveles de gratificación impensados y por motivos impensados. Aún recuerdo cuando el más revoltoso de los niños con el que trabajaba en Sudáfrica logró copiar en un papel por primera vez todas las letras de su nombre… el moría de alegría mientras yo vitoreaba su logro;  esa carita de éxtasis y ese entender que él no era terrible, sino que nadie en su ambiente reconocía jamás sus logros, es algo difícil de borrar de mi memoria.

2. Tiene el poder de cambiar la realidad

voluntariado_animalesSi bien todas mis experiencias hasta ahora fueron trabajando con gente directamente porque es lo que me apasiona, hay muchas oportunidades de trabajo voluntario con organizaciones ecologistas, conservacionistas, con animales, etc.

Cualquiera sea la rama que elijas, y por más básicas o tontas que parezcan las tareas que te toque hacer, vas a estar contribuyendo al mundo, cambiando la realidad, tratando de mejorar alguna situación desfavorable, disminuyendo alguna brecha que separa a ese sujeto de sus derechos. Y eso no tiene precio.

3. Las actividades a realizar (casi siempre) son muy fáciles

Escucho a mucha gente que me dice “yo no podría porque yo no sé…(ponga aquí cualquier habilidad que le falte)” o “¿y si no soy bueno haciendo tal o cual cosa?”, de hecho yo también tenía los mismos miedos antes de hacerlo por primera vez pero la realidad es que la mayoría de la gente con la que vas a trabajar está muy lejos de juzgarte, ellos tienen necesidades mucho más básicas que cubrir antes de que preocuparte por cómo sos o cómo haces las cosas.

Esas necesidades básicas pueden ser suplidas más fácilmente de lo que uno cree, ya que la mayoría de las veces la ONG con la que trabajes se va a encargar de darles la comida o el abrigo que les falte, y parte de tu tarea va a ser brindar cariño y atención, y eso sale naturalmente.

4. Vas a conocer lugares y culturas apasionantes

voluntariado_eduacionYa sea que elijas hacerlo en tu país o en el exterior, te vas a enfrentar a realidades que son muy diferentes a las tuyas, eso expande horizontes mentales, permite un entendimiento más profundo de las realidades y como siempre digo, con el entendimiento llega la tolerancia y con ella el amor.

Si para hacerlo te vas a mover territorialmente, la ganancia se incrementa exponencialmente. Viajar es mi pasión y al estar en un lugar nuevo casi que puedo escuchar a mi cerebro alerta, trabajando al máximo todo el tiempo, absorbiendo y procesando todos los nuevos estímulos que se le presentan. Eso es lo que la ciencia explica como “formar nuevos circuitos mentales” y yo interpreto como sentirme totalmente viva.

Eso es ganancia pura para el voluntario, pero también para los locales con los que trabajes o a los que estés ayudando, ellos te van a bombardear de preguntas y tus respuestas van a hacerlos sentir que viajan también. Justamente hace unos días volví a ver los videos que filmé en Kenia, en el hogar de niños en el que estaba colaborando y me daban mucha risa las preguntas de los nenes, tales como ¿Cuál es tu idioma? O ¿Por qué no conoces el ugali(*)?¿Ustedes que comen? ¿Adónde vas al baño mientras viajas en avión a tu casa?…seguramente las preguntas que yo les hacía a ellos les sonaban igual de básicas, y eso es lo maravilloso del intercambio.

(*) Ugali es un plato que se extiende a lo largo de Este de África y es considerado un alimento básico de esta zona.

5. Vas a tener el poder de difundir la palabra

Cuando vuelvas a casa tu trabajo no habrá terminado. Ahora empieza la otra parte, la de “vivir para contarla”. Ahora es cuando está en tus manos hablarlo con cuantas personas puedas, compartir tus fotos y experiencias en las redes, estimular a tus círculos a abrirse a esta nueva experiencia y es seguro que al menos una persona que conoces se va a entusiasmar con la idea, lo cual es todo un logro.

Para mí, lo que iba a ser una experiencia de unos meses se está transformando en un estilo de vida, al punto de haberlo lanzado mi primer proyecto de recaudación de fondos colectivos para poder seguir con ésta labor. Éste es el link, podés colaborar económicamente o incluso sólo difundiendo el proyecto.

Pero no todo es color de rosas, claro. Lo más probable es que vuelvas cambiado, que ya no puedas reinsertarte en tu vida tal y como era, que ya no quieras siquiera rodearte de la misma gente que solías frecuentar; vos decidirás si valdrá la pena. Yo te avisé.

Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Viajera Indómita.

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Así es como Agustina viaja por el mundo haciendo voluntariado

Agustina en uno de los muchos momentos vividos en la que ha elegido que sea hoy por hoy, su vida.
Agustina en uno de los muchos momentos vividos en la que ha elegido que sea hoy por hoy, su vida.

 

Agustina Ardisana es microbióloga, es argentina, es mujer y viaja por el mundo, pero todas estas etiquetas no la definen. Desde hace más de un año sabe muy bien cómo contestar a aquellos que le dicen: “Pero ¿por qué no buscas un trabajo de lo tuyo? Eres microbióloga, ¿qué estás haciendo con tu vida?”

Darse la oportunidad

Agustina tiene muy claro lo que está haciendo: se está dando la oportunidad. Esa que muchos siempre han imaginado pero que nunca se han atrevido a darse. Por miedo, por perder lo que les es familiar y cómodo, por no saber por dónde comenzar, por no saber cómo hacerlo… Desde hace un año, viaja por el mundo con un objetivo: aportar todo lo que pueda en aquellos lugares a los que llega y donde necesitan de una mano. Esto que parece algo simple, sí la llena y la define, “me expone a realidades a las que nunca me hubiese visto expuesta si me hubiese quedado en mi trabajo de laboratorio”… Esa es la vida que a día de hoy la llena el alma y le enseña todas esas cosas que no te enseña la universidad ni un trabajo de nueve a cinco, y que sin embargo son TAN importantes para ser más y mejor como persona y aportarle al mundo.

Agustina primero jugueteó con la idea de conseguir un voluntariado de un año todo pago en Ruanda, pero no fue seleccionada. Eso no la impidió seguir buscando… encontró otra opción: Sudáfrica. Compró un billete solo de ida. “De allí mi idea era ir a India, pero a menudo la vida te lleva por caminos que no esperas y de Sudáfrica acabé en Tanzania, de ahí a Kenia, para aterrizar después en Estados Unidos, México, Perú”. El futuro apunta ahora a Costa Rica para su próxima etapa.

Los mayores desafíos

“Si se quiere se puede, no hace falta ser rico para hacerlo aunque es verdad que el mayor desafío para mi en este momento es el económico”, nos comenta Agustina. ¿Que cómo lo hace? En maneras es la posibilidad de conseguir un trabajo a tiempo parcial la que la va moviendo. Según ella eso es suficiente. “Si puedes conseguir algo de plata, puedes vivir muy sencillo y cuando ya estás en el sitio, es mucho más fácil encontrar a las organizaciones”. Afirma que por lo general, cuando les tocas la puerta, las organizaciones están felices de recibir a quien viene con la intención de dar una mano. Eso sí, también aprendimos de la experiencia de Agustina como lo que muchos voluntarios buscan, voluntariado a cambio de alojamiento no es imposible, pero es muy difícil de conseguir”. De ahí hay quien tira la toalla, o hay quien como Agustina, busca la vía de ganar lo justo como hizo en Perú cuando trabajó para una tienda de chocolate para turistas todo el día de pie en la puerta sonriendo y diciendo “Do yo want to try some chocolate?”. Esto le permitía pagarse un alojamiento modesto y comer a la vez que estaba involucrada con proyectos locales de voluntariado.

En definitiva, desistir a la primera de cambio o cuando mandas un email a una organización y no contestan, a la vista de la experiencia de Agustina, no es excusa.

¿Qué se necesita sí o sí para poder viajar y ser voluntaria?

Agustina en uno de los programas en los que participó como voluntaria.
Agustina en uno de los programas en los que participó como voluntaria.

Agustina tiene muy claro qué es lo que se necesita para transformar tu intención en acción y viajar siendo voluntaria: “Primero hay que ser flexible y estar abierto a aportar y saber que cada situación va a ofrecerte cosas y sin duda, hay que tener mucha determinación. Si te adaptas y tienes muy claro que no importa que, sabes que tienes que seguir encontrando vías para conseguir eso que quieres, las cosas se consiguen. Lo que sin duda me empuja a seguir adelante es saber que estoy ayudando a otros, que lo que ofrezco sirve, se necesita y que me hace bien”.

Y es que cuando tienes claro quién eres y a dónde vas, todo es manejable y más importante como dice Agustina: nada es irreversible. El paso que das no tiene que ser para siempre. Si algo no sale, si te confundiste o no funciona, siempre puedes volver o retomar el camino por otro lugar“.

Y tú, ¿te atreves?. No te dimos la receta como seguro muchos esperan cuando comenzaron a leer. No te dijimos Haz A, B y C y podrás viajar siendo voluntario. Lo que esperamos es que a través de la historia de Agustina, más hayan entendido que la vida y las oportunidades están ahí para los que las hacen pasar y que no hay una única manera de conseguir las cosas, pero que las cosas se pueden conseguir. Está en uno ponerle el empeño, la creatividad y la determinación para encontrar caminos en lugar de excusas. ¡Gracias Agustina por compartir e inspirar! Por cierto, de sus aventuras y desventuras nos habla en su blog, Viajera Indómita, para todos aquellos que quieran seguirla.

¿Alguien que nos lee ha vivido una experiencia similar? ¿Nos cuentan desde su punto de vista qué creen que se necesita para viajar y ser voluntario o cuáles son los principales obstáculos que les paran a hacer lo mismo que Agustina?

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Experiencias de voluntarios contadas en primera persona

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Sus palabras pueden develar mucho de tu ONG…

Qué maravilloso sería conocer las experiencias de nuestros voluntarios a través del tiempo, darnos cuenta que su paso por nuestra organización los ha marcado positivamente, a tal punto que su vida ha dado un giro, casi inimaginable. Hemos recopilado algunas de estas experiencias con voluntarios de diferentes organizaciones a través del intercambio de información por correo y en nuestras redes sociales, sus respuestas sin duda nos maravillan.

“Tenemos experiencias que ningún trabajo nos puede dar, y conocemos gente nueva, como voluntaria das mucho, pero te llevas más”, Flor Boero, Argentina

“La tarea que vamos a hacer cada uno no es la <salvación> de la problemática que abordamos, sino solo un importante aporte junto a todo el trabajo grupal del voluntariado”, Belén Monje, Punta Alta – Argentina 

“Conocí a gente maravillosa… descubrí nuevas habilidades, empecé a tener una visión más amplia y trascendental de la vida; en conclusión, al final la beneficiaria resulté ser yo”, Valerie Hernandez, Perú.

“Pero lo más importante de todo fue la sensación de ayudar y hacerlo viendo cómo te lo agradecen, cómo confían en ti y cómo satisface el sentir que has hecho algo para que la vida de otra persona sea un poquito mejor. A mí me daba un subidón en el corazón que jamás he sentido con nada más. Solo es comparable al momento en el que fui madre”, Mari Luz Villanueva, España

“Ahora ya puedo ver la vida con otros ojos, de esperanza, con ojos y una mente diferente, veo la  vida y la disfruto… Mi aprendizaje de Brasil: Tener esperanza, aceptar la vida y luchar por lo que creo”, Victoria Muller, Argentina.

“Quizás no podamos cambiar el mundo pero cambiarle el mundo a una persona, aunque sea solo a una, todo el esfuerzo tiene sentido”, Maxi Espinoza, Jujuy, Argentina. 

“El servir a los demás proporciona una satisfacción personal única, a todos los niveles, es el sentimiento del deber cumplido”, Lucía Huertas

“Trabajar como voluntaria me resulta una experiencia enriquecedora no solo a nivel espiritual, sino también a nivel profesional; trabajé toda mi vida en el área de comunicación de grandes multinacionales y estoy segura que en éstos dos años de voluntariado aprendí mucho más que en ellas” Sol Bartolotta, Argentina.

“Desde que entré en contacto con las personas en “Jardim Do Cerrado”, mi perspectiva de la vida ha comenzado a cambiar…Lo más maravilloso es darme cuenta que no solamente estoy aprendiendo acerca de otros, también aprendo más acerca de mi misma. Es tan simple y tan complejo a la vez.”  Florencia Eraña, Uruguay

No dudes en compartir tu experiencia, la de tus voluntarios o la de tu organización frente al voluntariado en los comentarios 🙂

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