Dejemos de llamar a todo ’emprendimiento social’

empren_social

¿Se cuelga cualquiera la etiqueta de emprendedor social estos días?

¿Estamos abusando del término ’emprendedor social’ hasta el punto de que lo vamos a dejar vacío de significado?

A veces da la sensación de que las palabras pasan de tener un sentido a ser usadas y sobre usadas, como puro marketing, olvidando su contenido real. Hay quienes afirman que esto podría estar pasando con el término ’emprendimiento social’. ¿Tú qué crees?

¿Qué diferencia a un emprendedor social?

Hay quien ofrece servicios de carácter social. El claro ejemplo lo tenemos en las miles de organizaciones que forman el tejido del tercer sector. Organizaciones sin fines de lucro, civiles, fundaciones…  Es su misión intentar que lo que no funciona bien, funcione un poco mejor. Sin embargo los grandes cambios no suceden sin que se muevan los cimientos del sistema que ya está funcionando. Es ahí que entran en juego los emprendedores sociales.

En la visión de un emprendedor o emprendimiento social, la visión va más orientada a transformar los sistemas que no funcionan y crear sistemas nuevos, más eficientes además de sostenibles. En definitiva, no se conforman con mejorar, quieren transformar para que el cambio sea dramáticamente mejor.

Un buen ejemplo es el del fundador de Google Larry Page y su famosa filosofía del ‘multiplicado por 10’. Él entiende que mejorar algo en un 10% básicamente quiere decir que estás haciendo lo mismo que el resto del mundo. Sin embargo, si lo que estás buscando es que lo que crees sea 10 veces mejor que lo que ya existe, eso requiere cuestionar y repensarlo todo. Como él menciona: “requiere explorar los límites de lo que es técnicamente posible”. Por ejemplo para Google esto significa lanzar globos aerostáticos a gran altura que pueda proveer internet a dos tercios de las personas a la que hasta ahora internet no llega.

No es un juego para impacientes…

Esto claro, no se consigue de un día para otro. Lleva tiempo y a veces el desafío del orden establecido se enfrenta a demasiadas barreras: resistencia de la sociedad, de los gobiernos, de las propias organizaciones que prefieren continuar haciendo las cosas de la misma forma. En definitiva, estas rupturas del ‘equilibrio’ establecido no son aptas para impacientes que buscan una respuesta rápida. Con impaciencia, nunca se llegará a ser lo suficientemente disrruptivo como para modificar realidades a gran escala y sin embargo, el problema es que parece que el mundo requiere más y más, cambios revolucionarios y no incrementales. ¿Cómo hacemos esto? Según el libro ‘Getting Beyond Better’ (Ser mucho mejor que bueno) a través de cuatro pasos específicos:

  1. Entender el actual sistema según funciona hoy en día.
  2. Poder imaginar ese sistema en el futuro generando cambios que de verdad cambien las reglas del juego.
  3. Construir un modelo sostenible que nos ayude a crear ese sistema futuro.
  4. Escalar el modelo a partir de ahí.

En definitiva. Creemos que cada uno tiene su lugar y toda colaboración para generar cambios positivos es buena. Sin embargo es cierto, o llamamos a las cosas por su nombre y nos molestamos en conocer realmente de qué hablamos, o corremos el peligro de que se nos llene la boca hablando de mucho y no teniendo claro cuál es el objetivo real de aquello de lo que hablamos o cómo llevarlo a cabo.

¿Te parece que se está abusando del término ’emprendedor social’ y que hoy cualquiera se hace llamar cómo tal? ¿Cuál crees que es el peligro de usar las palabras como eslóganes más que como verdaderas fuentes de significado?

___

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Encuéntranos también en Facebook, Twitter e Instagram.

Tags: , , ,





Add Your Comment

¿Quieres ver tu foto en los comentarios?Haz clic aquí para actualizar tu foto en Gravatar.