Sin tiempo de aburrirse o enfermar… y menos de morirse

 

featured

Papelnonos Capital Federal en la UBA. Foto de Juan Pablo Eijo

Por Juan Pablo Eijo (Argentina)

“Cuentan que le preguntaron a Leonardo Da Vinci, ya anciano, qué edad tenía. Y que Leonardo piensa, piensa, hasta que finalmente dice seis, siete, quizás ocho años. Pero cómo, maestro, seis… siete… (Da Vinci se veía encorvado, viejo, con bastón y pelo blanco). Sí -responde-, porque los ochenta anteriores ya los gasté; los que tengo son los seis, siete u ocho por venir…” Con esta “vieja” historia, Enrique -78 años, calvo, rostro ceñido; trompetista, cantante y galán de Papelnonos– resume el espíritu que anima a la Asociación Civil que busca cambiar la imagen de la vejez: “Que se sepa que estamos vivos, y que tenemos ganas de vivir”, expresa Enrique, minutos después de la presentación que la orquesta de adultos mayores levara a cabo en instalaciones de la Universidad de Buenos Aires.

Entre todos

Una señora de cabello voluminoso, canta con voz cadenciosa “Que la vida nos encuentre siempre juntos, bajo un cielo lleno de felicidad…”, mientras el resto aguarda de espaldas, con uniforme de coro e instrumentos de papel en mano, el momento para girar al unísono y llenar de vida y color y alegría el recinto:

“Será entre usted y yo y él, que vamos a poder crecer con fé”, ahora todos juntos, con un repertorio de miradas y gestos que invitan a la hermandad.

Continuaron una serie de canciones que los abuelos cantaron y tararearon con sus instrumentos, al tiempo que ejecutaban sus coreografías y hacían breves actuaciones que despertaron por igual el amor y la risa. En uno de los cuadros, Enrique, al compás del firulete, interpretó la conquista de un hombre a una mujer (“porque uno a esta edad también puede enamorarse”). Luego hubo tiempo para un chamamé, tocar el mirlitón de cartón que ellos mismos confeccionan, y conocer un poco más de los Papelnonos.

Alineados al frente, Enrique toma la palabra, despliega una bandera y habla de la distinción que les hiciera el Senado tiempo atrás, al nombrarlos “Embajadores por la Paz”;  luego se sucede una polifonía de voces añejas que hablan de las motivaciones y desafíos de esta aventura musical:

-Me dije “yo tengo que salir adelante y estar bien por mi esposo”, y hoy día mi vida es otra -cuenta una abuela.

“Dos actuaciones por semana, dos días de ensayo, uno para instrumentos, otro para un café… No tenemos tiempo de aburrirnos ni de enfermarnos, mucho menos de morirnos…” -agrega otra.

-Ahora son nuestros hijos los que nos piden: ‘mamá, ¿cuándo tenés un ratito de tiempo?’ -completa una tercera, y el público estalla en carcajadas.

Los comienzos

Papelnonos es una Asociación Civil sin fines de lucro que nace en 1989 en Mar del Plata (Buenos Aires), cuando su creador, Jorge Strada -músico y psicólogo-, comienza a trabajar con un grupo reducido de personas de la tercera edad que interpretaba sus canciones. Más tarde se convertiría en teatro musical, con instrumentos artesanales -hechos a réplica con papel, cartón, pegamento y mucho amor-, vestimenta de colores y movimientos coreográficos. A partir del 2000, la experiencia se replicaría, hasta alcanzar 37 formaciones en Argentina e incluso traspasar las fronteras, llegando a Ecuador, México, Chile, España e Italia. Su programa, básicamente, busca promover el envejecimiento activo y la inclusión social de los adultos mayores por intermedio del arte.

Y no hay requisitos previos

-Yo era un tipo duro, rígido -cuenta Enrique-; jamás se me había ocurrido actuar en público. Sin embargo los vi y dije “esto es un cambio para mi vida”. Y así fue, hace siete años que vivo muy contento. No tengo habilidad manual, pero igualmente hago mis instrumentos. Tengo mal oído, pero igualmente canto. Y hasta aprendí a moverme y a bailar….

Porque lo fundamental, enfatiza, es “aprender a compartir”.

¡Así que Abuelos, ya saben, no hay excusas!: “Por lo menos hasta los cien”, alienta Beatriz (85)

Y más también… ¿Por qué no?”, se pregunta, con una enorme sonrisa.

Si te gustó esta entrada, te puede interesar “El Día de los Mayores, todo el año“. Además, no dejes de leer otras historias de Juan Pablo Eijo.

Tags: , ,





Comentarios (7)


  1. Elsa escribió:
    26 July, 2011 a las 8:04 pm

    Que hermosas palabras “sin tiempo de aburrirse o enfermar y… menos de morirse” un canto a la vida, eso es lo que son los Papelnonos.


  2. Rodrigo escribió:
    26 July, 2011 a las 11:15 pm

    Felicitaciones!!

    Que gran historia!!, sencillamente, que gran historia…….


  3. ZULEMA escribió:
    27 July, 2011 a las 10:14 am

    QUE HERMOSO COMENTARIO …LAURA…SUBILO A NUESTRA PAGIAN SI PODES…ASI LO VEN TODOS..UN FUERTE ABRAZO …A PAPELNONOS CAPITAL FEDERAL–


  4. ZULEMA escribió:
    27 July, 2011 a las 10:16 am

    HRMOSOS EL COMENTARIO ….LAURA..subilo a nuestra web ..asi lo ven todos…un fuerte abrazo …a los papelnonos CAP.FED.


  5. Rita escribió:
    28 July, 2011 a las 9:00 am

    Difundir los objetivos y las realizaciones de Papelnonos a través de Internet es muy importante en su presente y su futuro.
    Excelente la crónica de la Ciudad Universitaria.
    ¡Gracias !
    Rita


  6. miriam escribió:
    29 July, 2011 a las 1:46 pm

    Me encanta la gente que siempre tiene ganas de aprender, y aventurarse a cosas nuevas sacando lo mas positivo y mejor de la vida en vez de quedarse en su casa sola, esperando que el tiempo pase por pasar sin disfrutarlo y vivirlo.


  7. Elena Martin escribió:
    9 August, 2011 a las 10:18 am

    Gracias a todos por sus comentarios. Sin duda un gran ejemplo vital. Un gran saludo a todos nuestros lectores y gracias a Juan Pablo por compartir estas bellas historias en nuestro blog. (Idealistas.org)


Add Your Comment

¿Quieres ver tu foto en los comentarios?Haz clic aquí para actualizar tu foto en Gravatar.