¿Están las personas de las que te rodeas impidiéndote avanzar?

escuchando...

Del usuario Flickr “CleftClips” vía Creative Commons

Obstáculo #6 para transformar tus buenas intenciones en acción: La falta de apoyo de los que me rodean

Tienes una idea, un proyecto, quieres cambiar las cosas pero no avanzas. Cuando compartes tus ideas algunos te dicen que eres un idealista, otros que estás loco… Eso te hace dudar, no dar pasos adelante. ¿Te has parado a pensar cómo afectan a tus acciones las conversaciones que tienes con las personas que te rodean?

Una vez escuché decir a alguien, “si tienes una idea, si vas a apostar por perseguir tus sueños no se lo cuentes a tu madre”. Especialmente esto pasa con proyectos que tienen como finalidad generar un impacto social. Existe la creencia de que es muy difícil, que si te dedicas a ayudar a otros de qué vas vivir tú. Te sugieren que mejor busques un trabajo en un banco, en una ‘buena empresa’…  bla, bla, bla. Pero algunos sabemos que eso no es lo que nos hará felices y aún, recibimos las opiniones de los demás como una guía que a menudo en lugar de ayudarnos a avanzar, nos invitan a salir corriendo en dirección contraria.

¿Quiénes son aquellos que pueden poner en peligro tu determinación?

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‘Escucha a tu corazón’. Del usuario Flickr “Olivia Alcock” vía Creative Commons

Animarse a dar el paso de transformar tus intenciones en acción cuando los que tienes a tu alrededor ven más los riesgos que las oportunidades, no es fácil. Hay que diferenciar aquí varios tipos de personas:

  • Aquellos que te quieren te desanimarán para protegerte, no quieren verte sufrir si tu idea o proyecto fracasa. A menudo esto sucede con la familia o amigos cercanos.

  • Aquellos que no quieren ver que lo intentas y sales adelante, que estás contento. No quieren tener tener que admitir que si ellos no lo han conseguido, es porque no lo han intentado.

  • Los críticos y negativos por naturaleza. Prefieren ver obstáculos en todo, porque si ven las oportunidades entonces ya no tendrían excusa para no intentarlo.

Lo bueno es que no todo el mundo es así. El mundo está lleno de gente extraordinariamente positiva, llena de energía, que viven en la misma realidad que los demás pero que no se dejan arrastrar por la fuerza de la negatividad. No pierden el foco. Piensan y hacen. Tienen una meta y escuchan lo que la gente tiene que decir, pero no dejan que los comentarios desalentadores les desvíe de su camino.

Recuerda entonces, no dejes de escuchar al que te quiere o al que es crítico, solo pon las palabras en perspectiva y sigue adelante. Algo extremadamente recomendable, pregúntate: ¿dónde está la gente como tú?, ¿quiénes son aquellas personas que después de una conversación te dejan lleno de energía, con ganas de hacer cosas en lugar de hacerte ver el mundo oscuro, oscuro, oscuro? Identifícalos y pasa más tiempo con ellos, verás como tu mundo y tu actitud comienza a cambiar. Lo mejor, es contagioso!

Y acabo con una pregunta,  ¿te has visto alguna vez en esta situación o hay algún otro tipo de persona que te está impidiendo avanzar? Cuéntanoslo!

En la serie “De la intención a la acción” analizaremos cuáles son los obstáculos más comunes que las personas encuentran y que les impiden transformar sus buenas intenciones en acción. Trataremos de encontrar las claves para revertir el obstáculo y ayudarte a seguir adelante.

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¿Quieres recaudar fondos?, deja de pensar en el dinero

Recaudación de Fondos

Abraza un cambio de mentalidad para recaudar fondos de forma exitosa

“Si no nos tuviésemos que preocupar por recaudar fondos, todo sería taaaaaannnnnn fácil”.

No me lo cuentes… como organización te has sentido así más de una vez ¿cierto?. Desarrollan una labor increíble, los voluntarios apoyan la causa, están generando impacto y ver cómo se hace la diferencia es una de las sensaciones más reconfortantes del mundo… pero para seguir adelante, se necesitan fondos. Y ahí es cuando a muchos, nos cuesta cambiar el punto de vista. Por que en efecto… ¿y si recaudar fondos y sin que parezca una carga pesada fuese cuestión simplemente de cambiar el punto de vista?.

Tú, como organización: ¿sientes mayormente que estás pidiendo o que estás dando?. La diferencia entre abordar el tema de la recaudación desde una mentalidad distinta, puede ser lo que marque la diferencia en el resultado.

Estás entre los que sienten que están pidiendo si a tu cabeza vienen pensamientos como: me da vergüenza pedir, no quiero que la gente se sienta obligada, no me siento cómodo pidiendo dinero, no quiero tener que convencer a nadie…

En el extremo opuesto, (el de los que creen que dan) están aquellos con un proceso mental totalmente diferente. Ellos entienden que por lo general los donantes poseen la capacidad de dar y creen en la causa (de otro modo no donarían). Es por ello que quien recauda fondos piensa que no está pidiendo, sino dando. ¿Qué es lo que está dando?. Mostrando el impacto de tu organización e invitándoles a participar, les das la oportunidad de contribuir en este caso con su aportación monetaria a la construcción de ese impacto.  El donante no es alguien que te da dinero puntualmente y del que después te olvidas, es alguien que construye impacto con su aportación. Esto es precisamente lo que tienes que saber transmitir bien.

El foco entonces no está en el dinero, sino en el donante. En esa persona que de repente puede elegir contribuir porque le has invitado y porque le has hecho ver la importancia de su aportación.

Entonces, ¿tiene o no tiene que ver con el punto de vista?. Para recaudar fondos no pienses en el dinero, piensa en el donante y cómo vas a ofrecerle la oportunidad de crear valor, de crear impacto. Tú decides como mirar (lo que afectará totalmente la manera en la que transmites). Puedes hacerlo desde la creencia en el valor que aportas o todo lo contrario. ¿Estás dando algo valioso al donante o le estás quitando?

¿Te parece que tiene sentido? ¿Cuál es tu mayor obstáculo cuando tienes que afrontar el “reto” de recaudar fondos para tu organización?

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¿Cuando deberías cuestionarte ser voluntari@?

Cuando no ser voluntario?

¿Cuándo deberías cuestionarte ser voluntari@?

 

El voluntariado nos brinda una fantástica oportunidad de contribuir con otros miembros o problemas de la sociedad, y sin embargo lanzarnos a ello sin considerar ciertas puntos importantes, puede hacer y hacernos más mal que bien. ¿Cuándo entonces deberías de hecho considerar no ser voluntari@?:

1. No te ofrezcas como voluntario si no tienes el tiempo:

Si no puedes comprometer el tiempo necesario, no te comprometas. Haciéndolo estás provocando problemas en los procesos o estructuras de una organización. Especialmente en momentos clave en los cuales se te necesita, que de repente no puedas llegar no ayuda, sino que más bien genera más problemas de último minuto. Siempre es mejor decir que no puedes si no puedes, que ofrecerte y decepcionar.

2. Evita aquellas oportunidades de voluntariado que no van con tu personalidad:

Por ejemplo, no trabajes con niños si te encuentras más a gusto trabajando con adultos. Dale la oportunidad de hacer algo que realmente le gusta a otra persona y tú trata de encontrar aquello que realmente te motiva como voluntario. Es mucho más útil hacer algo que sabes hacer y que haces con gusto y entrega, que pasar tu tiempo haciendo algo que no te llena o con lo que no te sientes identificado.

3. Cuidado si te comprometes con algo que te toca personalmente de cerca:

Para entender este caso, un ejemplo sería el querer colaborar con una organización que por ejemplo, atiende a mujeres que han sufrido abusos por parte de sus parejas. Por muy buena intención que tengas de querer ayudar a quien está pasando por algo que tú pasaste, comprométete solo si sabes que has superado la situación lo suficiente para no acabar pasando tú misma por un mal momento frente a la gente que espera coraje y apoyo de ti. Si no sientes que estás preparada, simplemente toma el tiempo que necesites para estarlo y poder dar el 100% con quien te necesitará.

4. No te ofrezcas como voluntario solo porque un amigo ya lo está haciendo:

La idea de juntarse con un amigo y hacer los dos algo con un significado que impacte positivamente a otros es fantástica solo si los dos tenéis verdadero interés por la causa. No lo hagas por tu amigo, porque él te lo pidió o porque es la salida fácil en lugar de buscar una oportunidad que de verdad se ajuste a ti. Puedes acabar teniendo resentimientos en contra de el trabajo que estés haciendo pero que en realidad no elegiste del todo, o incluso peor, acabar resentido con tu amigo si las cosas no van como esperabas.

5. Cuestiona a quienes dependen demasiado de voluntarios: 

No estamos hablando obviamente de aquellas organizaciones pequeñas, cuya falta de fondos o de recursos es indiscutible, sino de aquellos espacios más grandes, inclusive algunos que no son exactamente ONGs y que pueden tender a hacer uso de voluntarios y abusar de la buena voluntad de la gente, en lugar de contratar personal. Si crees que lo que haces debería hacerlo alguien con un salario que la organización o institución puede pagar, no contribuyas a perpetuar la situación, plantéalo y actúa según creas que es el mejor criterio.

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Se creativo a la hora de contribuir

6. Encuentra formas creativas de contribuir:

Si no tienes tiempo pero tienes dinero, dona dinero. Si no tienes dinero pero tienes tiempo, dona tu tiempo. Si no tienes ninguno de los dos, no dejes de ser consciente que animando a la gente, apoyando a quienes ya están haciendo, pasando la voz, compartiendo mensajes que son importantes para las organizaciones, firmando peticiones… también estarás aportando tu granito de arena.

7. No comprometas tu seguridad:

Si se te pide hacer algo con lo que no te sientes cómodo, estás en tu derecho de decirlo. Si lo expones se pueden encontrar opciones. Por ejemplo, si no quieres ir sol@ a una zona de la ciudad porque crees que es peligrosa, siempre puedes quizás pedir que alguien te acompañe, o tratar de ir a una hora del día donde el riesgo pueda ser menor. Si de cualquier forma si no te sientes cómod@, difícilmente vas a ayudar a otros si estás aterrado por tu propia seguridad.

Como voluntario, has experimentado alguna vez una situación en la que te dijiste la próxima vez, si esto es así que no cuenten conmigo. ¿Qué pasó?

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5 razones por las que no estás consiguiendo voluntarios

Voluntarios

¿Dónde encuentro voluntarios?

Si pidiera a las organizaciones sin fines de lucro que están ahí fuera que levanten la mano si necesitan voluntarios, seguramente vería muchas manos levantadas. Créanme, nos llegan a diario muchísimas peticiones de gente que quieren ayudar y no saben cómo, así como de organizaciones que necesitan gente.

Entonces, ¿cómo es posible que con tanta gente queriendo ayudar y tantas organizaciones que necesitan ayuda, estas últimas no estén consiguiendo los voluntarios que necesitan?

Si eres una organización y te cuesta conseguir voluntarios, ¿cuáles son las posibles razones que están desanimando a potenciales voluntarios a colaborar? Ten en cuenta las siguientes:

1. Estás limitando tu manera de pedir. Si no te están llegando voluntarios revisa tu estrategia o crea una y sé consistente. Amplía tu marco de opciones, no te quedes en una sola fórmula y actúa con todas. Los voluntarios pueden llegar si usas las redes sociales, publicas en plataformas como idealistas, lo anuncias en el tablón de anuncios de la biblioteca local, contactas con medios locales o pides a previos voluntarios que pasen la voz. No te limites.

2. No estás haciendo fácil el registro. Poder sumarse debe ser simple y rápido. Cuánto más esfuerzo tiene que hacer alguien, más posibilidad de perder su motivación.

3. No estás contestando a las peticiones. No hay nada más frustrante que querer ayudar, hacer el esfuerzo de escribir un email mostrando tu entusiasmo o dejar un mensaje en el contestado pidiendo que te indiquen cómo puedes dar una mano y recibir la callada por respuesta. No solo esa persona estará decepcionada y la habrás perdido, sino piensa en qué impresión le quedará de tu organización y el trabajo que hacen. Tan pronto como te sea posible, no dejes de contestar a estas peticiones.

4. No estás transmitiendo claramente lo que quieres que la gente haga. Si quieres que la gente te ayude con ciertas tareas, define claramente cuáles son y cuáles son tus expectativas antes de que se involucren, de esta manera también ellos tendrán claro el ‘qué’ y estarán más comprometidos cuando acepten el compromiso.

5. Estás pidiendo demasiado. Siempre hay gente súper comprometida que tiene el tiempo y la motivación, pero si lo que necesitas es un grupo grande de voluntarios, entonces reparte la tarea, dales algo preciso y claro que pueden hacer en lugar de hacer que más trabajo se cargue sobre los mismos hombros.

¿Alguna lección aprendida que como organización puedas compartir con otros y que te haya ayudado a reclutar y mantener voluntarios?. Esperamos sus comentarios.

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Los trabajadores del tercer sector, ¿entre los más infelices?

¿Existe el trabajo perfecto?

Para muchos poder trabajar en una ONG, hacer algo que genera un impacto positivo en los demás y que te paguen por ello, parece un sueño y sin embargo, hoy nos llamó la atención como en países como Estados Unidos, donde el Tercer Sector genera una importante cantidad de puestos de trabajo, la percepción sobre trabajar en organizaciones sin fines de lucro dista mucho de lo que podríamos pensar.

Un estudio de la Revista Forbes nos revela las industrias donde la gente se siente más y menos feliz en su trabajo. El estudio se basa en un análisis del sitio web CareerBliss.com donde se analizaron las percepciones de 43.000 empleados por cuenta propia de todo el país. Se les pidió que evaluaran nueve factores que afectan al grado de felicidad en el centro de trabajo: relación con sus jefes y compañeros, ambiente de trabajo, recursos, compensación, oportunidades de crecimiento, cultura de trabajo, tareas diarias y control sobre el trabajo realizado a diario. Tras puntuar cada factor, estos fueron los resultados:

Industrias donde las personas están más contentas (siendo 1 los más felices):

  • 1 – Gobierno
  • 2 – Educación
  • 3 – Venta al por mayor y distribución
  • 4 – Inmobiliaria y construcción
  • 5 – Telecomunicaciones

Industrias donde las personas están más descontentas (siendo el 1 los más infelices):

  • 1 – Comercio
  • 2 – Medios de Comunicación
  • 3 – Software e internet
  • 4 – Organizaciones sin fines de lucro
  • 5 – Agricultura y minería
Decepción

Cuidado con generar falsas expectativas

Nos llama la atención que precisamente trabajar ayudando a otros genere insatisfacción. ¿Cuáles pueden ser las razones?

En este interesante blog (en inglés), se muestran ejemplo de las falsas creencias que se pueden tener sobre el trabajo en el tercer sector. A pesar de trabajar para el tercer sector y estar feliz de hacerlo, la autora propone una fantástica reflexión de por qué puede llegar a ser un trabajo no tan gratificante como algunos creen y como las falsas percepciones pueden llevar a la decepción. Aquí van 5 falsas creencias sobre trabajar en el Tercer Sector:

  • Tendrás más equilibrio entre tu vida personal y profesional: no necesariamente, los recursos normalmente son escasos, las necesidades crecientes y los niveles de implicación pueden ser tanto o más exigentes que en la empresa privada.
  • No tendrás que tratar con cretinos nunca más. Todo el mundo será bueno, comprensivo y agradable. Como en todo grupo formado de forma semi-aleatoria… puedes llegar a encontrar de todo y tener que lidiar también con conflictos internos dentro del equipo.
  • Todas las ONGs son centros de caridad. Error, muchas no trabajan directamente con los más desfavorecidos y no es fácil ver el impacto en primera persona. Se trabaja desde un escalón más arriba y es entonces donde la burocracia o las tareas administrativas se multiplican hasta el punto que puede que te encuentres en tu nuevo trabajo con el mismo tedio que estás tratando de dejar atrás.
  • En el tercer sector es es más fácil encontrar un trabajo: depende del país, en los nuestros no se genera tanto empleo, pero ciertamente en países más avanzados en el desarrollo del sector, poder entrar a formar parte de él puede llegar a ser realmente difícil. Con mucha gente con alto grado de preparación específica incluso en este campo, la competición por un puesto de trabajo puede ser tan feroz como en le sector privado. Las buenas intenciones no son suficiente. Más y más se demanda un alto grado de profesionalización.
  • Quieres devolver al mundo parte de lo que sientes que el mundo te ha dado. Estupendo, pero mejor que asumas que lo que el tercer sector puede ofrecerte para vivir, nunca será tan lucrativo como trabajos en el sector privado. En definitiva, idealiza pero siendo realista. No podrás ayudar al mundo si no puedes mantenerte a ti mismo.

En definitiva, buenas reflexiones sobre la felicidad y también las posibles decepciones o expectativas frustradas de trabajar en un sector a veces ¿”idealizado”?. ¿Trabajas para alguna organización sin fines de lucro? ¿En qué manera crees que puede hacer a alguien más feliz trabajar en este sector y a qué retos te enfrentas o has enfrentado en el pasado?

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Mirar hacia atrás para caminar hacia adelante: lo mejor de 2013

blog 2013

Cortesía de Shutterstock

El pasado encierra enseñanzas, el futuro oportunidades. Tras decir adiós a 2013 nos preguntamos… ¿qué le sigue interesando a nuestros amigos idealistas?, ¿qué es lo que durante este pasado año ha movido más sus corazones, sus ganas de hacer, sus intereses…? Aprendamos de esto para seguir adelante.

Sus lecturas nos están dando pistas de cuáles siguen siendo los temas que les siguen interesando. Sin duda el voluntariado es el gran tópico central, y dentro de este, todo lo que tiene que ver con voluntariado internacional. Por otro lado las historias personales de emprendimientos con un impacto social y por último, obstáculos… Es interesante ver cómo somos todos tan diferentes y todavía nos siguen parando a todos las mismas cosas cotidianas, que precisamente por cotidianas ni nos las cuestionamos.

Esto fue lo más destacado de 2013.

1. Voluntariado internacional: viajes con propósito

2. Programas de voluntariado internacional sin costo

3. Emprendedores: ser sustentable para conectar con quién eres

4. Ubuntu: yo soy porque nosotros somos

5. Cambiando el mundo con un café “pendiente”

6. América Solidaria: un año de voluntariado que puede cambiar tu vida

7. ¿Están las personas de las que te rodeas impidiéndote avanzar?

8. Tengo una idea para cambiar el mundo, pero no se por dónde empezar

9. Cursos gratuitos de formación de voluntarios

10. Ideas para decorar reciclando

¿Hay una temática particular sobre la que tengas un especial interés?. Cuéntanoslo y seguiremos explorando por ti en este año que ahora comienza.

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Si nadie más está haciendo algo, ¿por qué tengo que hacerlo yo?

Cortesía de Shutterstock

Cortesía de Shutterstock

Obstáculo #10 para transformar tus buenas intenciones en acción: Esperar a que otros actúen

No hay más que salir a la calle, o mejor escuchar las noticias para darnos cuenta que la necesidad está por todas partes. Ante esto, ¿cómo reaccionas tú?. Te apenas, te indignas, pones el grito en el cielo por lo que no están haciendo los políticos, lo que no está haciendo tu jefe, tus amigos, tu vecino…

A menudo sentimos que hay un gran problema delante nuestro y queremos hacer algo. Demasiado a menudo también, esperamos a que otros hagan algo para actuar. Pero miremos más cerca, ¿es el obstáculo que te para a pasar a la acción el pensar que la responsabilidad es de otros, o que ya harás algo cuando otros lo hagan? Y si la responsabilidad no fuese solamente de otros… ¿Qué pasaría si cada uno de nosotros asumiese su parte de responsabilidad y pasase a la acción?.

Ante una necesidad y la idea de hacer algo al respecto, aquí van las características de las personas que eligen responsabilizarse en mayor o menor medida y tomar parte. ¿Cómo son estas personas?

  • Son gente comprometida a pasar a la acción en lugar de tratar de justificar el por qué las cosas son como son, y ‘qué le vamos a hacer’. No se resignan.

  • Les preocupa más que una idea o proyecto funcione, que encontrar las razones por las que creen que no va a funcionar.

  • Cuando se enfrentan a un problema o necesidad, no lo enfrentan como si algo está mal, algo no funciona. En su lugar lo miran como si algo estuviese faltando y hay que encontrar ese algo para hacerlo funcionar.

  • Constantemente piensan en cuál es el siguiente paso que les hará avanzar con su idea.

  • Al ser la fuente generadora de las propias acciones y también de los resultados positivos, son personas que sienten que pueden y esto les anima a seguir intentando, a seguir actuando.

Del otro lado, están entonces quienes ante una idea para solucionar un problema, ponen el foco en su falta de poder, su falta de confianza en que las cosas funcionen, hablan de cómo las cosas deberían ser pero a menudo no toman la iniciativa de intentar transformarlas.

Cierto, la vida es complicada y no siempre es sencillo actuar ante situaciones adversas. Pero has de saber que siempre y cuando tengas una idea, una intención… por más que pueda resultar complejo, tú eres el que eliges cómo mirar y si actuar vale la pena. Si nunca lo intentaste, date una oportunidad. Verás que cuando la máquina comienza a andar, todo comienza a moverse y es tremendamente satisfactorio ser parte de la solución de los problemas, en lugar de espectador de los mismos, ¿estás de acuerdo?.

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Tengo una idea para cambiar el mundo… pero me falta disciplina

Calendario

Del usuario Flickr “Mario F. Monsalve” vía Creative Commons

Obstáculo #9 para transformar tus buenas intenciones en acción: Me falta disciplina

¿Es tu falta de constancia una de las razones por las que no avanzas cuando tienes una idea? Comienzas con muchas ganas, pero poco a poco te desinflas encontrándote de nuevo en el punto de partida: con ideas pero sin avance.

Tranquil@, no eres un caso perdido. El primer paso comienza precisamente por reconocer cuál es tu patrón, por darte cuenta de que a menudo inicias cosas pero no las acabas. Si eso te frustra y te gustaría de verdad comenzar y acabar ese proyecto en mente, aquí van algunas claves que te ayudarán:

  • El tiempo no se tiene, se hace: establece un compromiso y ponlo en tu agenda. Decide qué día o días de la semana vas a trabajar en esa idea que tienes en mente y trátalo como una prioridad. A menos que decidas que las cosas que te gustan o quieres hacer son prioritarias, siempre habrá razones para que continúen sin serlo.

  • Se muy específico: no decidas únicamente que pasarás “X” horas a la semana desarrollando aquello que quieres hacer, decide qué día o días, dónde, cómo y durante cuánto tiempo. Será más fácil mantener el compromiso si esto está muy claro.

  • Planificación

    Del usuario Flickr “Pepe Antonio” vía Creative Commons

    Identifica detalles: ¿cuáles son esas pequeñas cosas te están faltando, y es por eso que no empiezas a avanzar?. Ve y consigue ese algo que te falta o no comenzarás nunca. El ejemplo puede ser tan simple como que necesites un espacio cómodo o silencioso para desarrollar tu idea y en tu casa no tienes la tranquilidad suficiente o el espacio. Considera ir a la biblioteca, o reorganizar los muebles para contar con un espacio de trabajo para ti.

  • Pregúntate: ¿en qué medida esto tiene un verdadero valor para mi?. El compromiso te va a llegar haciendo algo en lo que realmente crees, que realmente te gusta, te apasiona o te toca de alguna forma personal.

  • No lo pienses mucho y actúa: es fácil entrar en la parálisis por análisis. Cuanto más pensemos algunas cosas, más oportunidades para encontrar aquello que nos desanime. ¿Qué es lo peor que puede pasar si das un primer paso? Empieza por ahí, por algo pequeño que te ayudará a empezar a moverte y después, sigue leal a tu compromiso.

  • Traza un plan: si sabes dónde estás y sabes lo que quieres conseguir, ya tienes mucho ganado. Mucha gente no lo sabe. A partir de ahí, traza una hoja de ruta, define los pasos que necesitas para llegar desde el punto A al punto B. De esta forma te será más fácil estar organizado y avanzar.

¿Crees que la disciplina no es uno de tus puntos fuertes y que ser mejor en este sentido te ayudaría a avanzar? ¿Hay alguna técnica que te ayude a ser más constante cuando quieres llevar adelante una idea?

Si hay algo que particularmente representa un obstáculo para ti cuando tienes la intención de hacer algo, cuéntanoslo. Seguro no serás el únic@ y podemos seguir tratando de analizar y superar juntos los obstáculos que nos paran.

En la serie “De la intención a la acción” analizaremos cuáles son los obstáculos más comunes que las personas encuentran y que les impiden transformar sus buenas intenciones en acción. Trataremos de encontrar las claves para revertir el obstáculo y ayudarte a seguir adelante.

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¿Quieres realmente hacer la diferencia?, pregúntate qué te duele

Entre otras muchas razones, si hay una de peso que mueva a las personas a transformar sus intenciones en acción es la de que algo les moleste profundamente, les frustre, les conmueva, les duela.

Lo que realmente nos toca la fibra sensible, es visto a menudo como esa ‘gota que colma el vaso’. Cruzada la línea no hay opción, no hay marcha atrás, no hay excusas. No importa lo fácil o difícil que sea: actuar pasa de ser una opción a una necesidad.

Esa acción puede tener muchas caras. Puedes decidir dejarlo todo y viajar a un continente lejano para colaborar con una causa, salir con tu termo de café a la calle y ofrecer algo caliente a quienes sufren el invierno sin un techo, o dejar de comprar productos de una determinada marca por una determinada razón.

En primera persona…

Imagen de la web Café Pendiente Argentina

Imagen tomada de la web Café Pendiente Argentina

Sol Verdier tropezó un día con un cuento. Esta diseñadora gráfica freelance, mamá que trabajaba desde casa se sintió tan movida por el mensaje de la pequeña historia, que sintió que no cabía otra que hacer algo al respecto. Era el cuento del Café Pendiente (por favor, no dejen de leerlo si aún no lo han hecho: es conmovedor). Dicho y hecho, ese mismo día montó una página web y una página en Facebook. Cinco meses después 40.000 personas siguen la iniciativa en la red social que durante todo este tiempo no ha parado de recibir peticiones, sugerencias, cafés sumándose, donaciones, gente ofreciéndose voluntaria e iniciando el café pendiente, la empanada pendiente, el juguete pendiente… en otras ciudades incluso otros países de habla hispana.

 

Petición NO MÁS 970: Soberanía alimentaria en Colombia

Petición NO MÁS 970: Soberanía alimentaria en Colombia

Carolina Escobar es colombiana pero vive en España. Para ella el detonante fue el documental “9.70, una resolución del Gobierno de Colombia que regula el uso de las semillas dentro del país obligando a los campesinos a comprar cada año semillas certificadas, en lugar de poder guardar las mejores para la siguiente cosecha, como tradicionalmente se ha venido haciendo durante generaciones. Las cosas indignan cuando son injustas y duelen incluso más cuando tocan a tu propio país y a tu propia gente. Carolina, nieta de agricultores y desde España, pudo pensar en la separación geográfica como barrera y sin embargo encontró la manera de contribuir: creó una petición en Change.org solicitando firmas para pedir al gobierno que diese marcha atrás a una resolución que se encuentra en estos momentos paralizada durante los próximos dos años. Las firmas se siguen recogiendo.

Estos son solo dos ejemplos, pero como estos hay miles. Cada día recibimos emails de gente que quiere hacer algo pero no saben qué o por dónde empezar. Para ti que nos lees, la próxima vez que te preguntes, ¿qué puedo hacer yo?, no te quedes en el obstáculo o en la falta de claridad. Piensa qué te duele, qué te conmueve, que te frustra… Vuélvelo a pensar de nuevo hasta que encuentres la RAZÓN, esa razón que te toca tan de cerca que te hará pasar a la acción incluso si no sabes cómo vas a hacerlo.

Conclusión: si estás buscando hacer la diferencia, implicarte y actuar, no te preguntes ¿qué puedo hacer yo?, sino ¿qué me duele tanto que no tengo tiempo de hacerme preguntas?, ¡tengo que actuar!.

Y a ti, ¿qué es algo que te duele?.

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¿Cómo hago del mundo un lugar mejor si no tengo claro lo que quiero?

Del usuario Flickr “Nicolás Penna” vía Creative Commons

Obstáculo #8 para transformar tus buenas intenciones en acción: No lo tengo claro

¿Cuántas veces no has comenzado a hacer algo porque no lo tenías del todo claro? ¿Te ha sucedido esto de forma puntual o notas que esta es una constante en tu vida?

La falta de claridad sobre lo que uno quiere hacer puede llegar a ser realmente frustrante. Sabemos que queremos hacer algo, a en ocasiones sentimos una fuerte necesidad de cambiar las cosas, pero a la hora de pasar a la acción nos escudamos en “Mi problema es que tengo una idea pero no está del todo clara. Si lo tuviese claro, lo haría”.

Cuando nada está claro, una cosa está clara: puedes comprometerte a encontrar esa claridad con un simple primer paso. Como todo en la vida, la claridad no se encuentra si no se busca. Entonces puedes decidir encontrar respuestas y pasar a la acción, o quedarte donde estás. Tú eliges.

Nota que estarás eligiendo quedarte exactamente donde estás si:

  • Sigues esperando el momento perfecto, las circunstancias perfectas, contar con todos los recursos que necesitas…

  • Cada vez que vas dejando las cosas para más adelante… que compras tiempo, que piensas que mañana, o la semana que viene, o en un año sin duda será el momento o lo tendrás más claro.

  • Cuando te encuentras a ti mismo diciendo ‘y si…’ llámalo ‘x’: ‘y si no sale bien’, ‘y si a nadie le interesa’, ‘y si no funciona’…

Sin embargo hay esperanza de que finalmente entiendas y encuentres qué es lo que quieres si:

  • Te decides a ser un poco más espontáneo, buscas la perfección en el corazón y no tanto en la razón (no tienen que ser grandes actos heróicos, encuentra algo que te apetece hacer y comienza por aquellos que no suponen grandes riesgos)

  • Cuando te comprometes a un pequeño paso. Sin duda éste te lleva al siguiente… la tracción está en marcha o te ayudará a clarificar que quizás ese no es el camino. A veces es tan importante saber lo que no se quiere, como saber lo que se quiere.

  • Si te encuentras buscando y probando proyectos que te estimulen, en lugar de buscar el ‘pero’ de las cosas.

Conclusión

No dejes que la falta de claridad sobre lo que quieres hacer ponga tu vida en modo de espera. El viaje es el camino. Comenzar por algún lado, tomar acción te llevará a lugares a los que nunca llegarás si continúas escudándote en el pensamiento . Convierte tu falta de claridad en un reto personal y ¡adelante!

¿Cuál es tu idea y qué primer paso puedes dar para averiguar si realmente eso es lo que quieres hacer?

En la serie “De la intención a la acción” analizaremos cuáles son los obstáculos más comunes que las personas encuentran y que les impiden transformar sus buenas intenciones en acción. Trataremos de encontrar las claves para revertir el obstáculo y ayudarte a seguir adelante.

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