Tu trabajo no acaba cuando encuentras trabajo

Gracias

Del usuario flickr psd vía Creative Commons

Sí, te preguntas si es real y aún estás digiriendo la noticia pero en efecto: eres el candidato elegido para ocupar ese trabajo en una ONG con el que llevas tanto tiempo soñando. Adiós a mirar cada mañana las ofertas de empleo, a enviar currículums o a ponerte nervioso con cada entrevista. ¿Adiós?, ¿eso piensas?, pues piénsalo dos veces porque cierto es que en este punto es fácil y tentador dejar tu currículum a un lado, no pensar más en tu red de contactos y olvidarte de todas las estrategias que te llevaron hasta aquí con éxito, sin embargo te recomendamos que sigas poniendo un poco de esfuerzo en mantenerte alerta. En los siguientes puntos entenderás por qué.

  • Acuérdate de aquellos que hasta que llegaste a conseguir este trabajo te ayudaron. Acuérdate de tus contactos, gente que te aconsejó, que te clarificó el terreno por el que debías moverte cuando estabas perdido… Vuelve a contactarles, hazles partícipes de las buenas noticias, agradece su aportación y busca formas para colaborar con ellos en el futuro.
  • No olvides el valor de una red. No pierdas la que ya tienes y continúa alimentándola con nuevos contactos y colaboraciones a medida que vas creciendo en el desarrollo de tu nuevo empleo.
  • Toma nota de tus logros cuando estos suceden. Es más fácil describirlos cada vez que se da el caso que hacerlo cuando tienes que echar la vista atrás meses o incluso años más tarde. Los procesos de revisión periódicos en tu trabajo, son buenos momentos para una vez determinados formalmente tus logos, los vayas recopilando y hagas seguimiento de ellos.
  • No dejes guardado tu currículum en un cajón hasta que otra oportunidad llame a tu puerta. A menudo esto significa que cuando necesites actualizarlo, ha pasado tanto tiempo que tienes que empezar de cero. Tómate un tiempo una vez al año para reelaborar y actualizar tu currículum. De esta manera no habrá agobios de última hora cuando de pronto necesites enviar un currículum de forma urgente para una buena oportunidad.
  • Mantén la puerta de tus oportunidades abierta, y hazlo una vez más a través de tu red de contactos. Al igual que tú deberías compartir oportunidades con otros, tu red hará lo mismo contigo.
  • Periódicamente tómate un tiempo para revisar tu situación personal, tus intereses, nuevas circunstancias o grado de satisfacción. Dejarse llevar es fácil pero una autoevalución personal es necesaria para estar seguro que nuestras elecciones profesionales y personales, así como las metas que perseguimos, aún encajan con quiénes somos y con quiénes aspiramos a ser.

Si eres capaz de encontrar el tiempo y hacer el esfuerzo de trabajar los puntos anteriores, te asegurarás que siempre te sentirás listo para iniciar la búsqueda o apostar por otra oportunidad cuando esta de repente se presente. Hasta ahora, ¿cuidabas alguno de estos puntos después de conseguir un empleo?, ¿crees que tienen sentido?. Esperamos como siempre tus comentarios.

Este post forma parte de la serie Trabajando en el Tercer Sector. Si estás buscando oportunidades en el mundo de las ONGs te ayudamos a definir mejor lo que de verdad quieres hacer, te damos las pautas para que tu búsqueda sea exitosa y compartimos información de primera mano sobre el mundo de las organizaciones sin fines de lucro.

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Claves para redactar tu currículum (Parte III)

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Del usuario flickr the Italian voice vía Creative Commons

¿Dejarías que un error acabe con tu carrera antes de empezar?

Aunque algunos de los puntos siguientes parecen pura lógica, a menudo los que leen currículum tropiezan una y otra vez con errores tan comunes como fáciles de solucionar. Sin embargo, aquí no hay segundas impresiones. Un sólo error puede hacer pensar al que contrata que el puesto no te interesa lo suficiente si no te tomaste el esfuerzo de realmente hacer un buen trabajo redactando tu currículum.

Estos son algunos de los aspectos que darán a tu candidatura la apariencia profesional que merece.

  • Usa negrita o todo mayúsculas para destacar nombres de organizaciones o puestos. También un tamaño de letra ligeramente superior para las cabeceras de sección. Por ejemplo, si estás usando cuerpo 12 (para el texto que nunca sea inferior a 10 puntos), usa para cabeceras de sección un cuerpo 14. Por último, apuesta siempre por los tipos de letra clásicos como ‘Times New Roman’ o ‘Arial’. Si usas otros, te arriesgas a que no sean de fácil lectura o que quien abre tu documento en una pantalla, no tenga esa fuente instalada y no pueda leer lo que recibe.
  • Usa listas con puntos. Los que leen, lo prefieren. ¿Por qué?:
    • Da al ojo una portunidad para el descanso entre las diferentes opciones, pero también es más fácil centrarse en algo que nos interesa.
    • Son la forma perfecta de destacar responsabilidades, habilidades y logros.
    • Te permite fácilmente reorganizar diferentes puntos para encajar tu currículum según el puesto y el empleador.
  • Utiliza el corrector ortográfico para identificar errores pero no te fíes de su precisión. Revisa una por una las palabras que identifica como erróneas y si lo que propone tiene sentido.
  • Tan importante como lo que está escrito, es lo que no está escrito. Ten en cuenta los márgenes. Si abusas de ellos, puede que den problemas a la hora de imprimir. Además, recuerda que los márgenes son útiles para tomar notas. Fuera de los márgenes, un equilibrio entre blancos y letra impresa se agradece cuando hay que leer un buen número de candidaturas para un puesto.
  • Si tienes que enviar o entregar un currículum en persona, recuerda usar papel de calidad, tinta negra y preferente papel blanco o de una tonalidad siempre muy clara. Esto facilitará la lectura. Aunque quieras diferenciarte del resto, sé cauteloso utilizando colores, iconos o fuentes… la manera real de diferenciarte está en demostrar a la organización como tu experiencia, tu compromiso con la misión y tu pasión por el puesto hacen de ti el candidat@ que buscan.

Revisión final: tu tienes el control sobre lo que capta la atención

Una vez que has organizado, escrito y leído varias veces tu currículum, imprímelo y tómate un respiro. Déjalo aparcado durante un tiempo y después vuelve a leerlo por encima. ¿Qué elementos, secciones o palabras captan inmediatamente tu atención?, ¿son esos los elementos que están más relacionados con el puesto?. Recuerda, tú tienes el control de aquello sobre lo que quién lee, prestará más atención. Por supuesto, quieres que preste atención a aquellos puntos que tienen más que ver con el puesto que estás intentando conseguir.

Finalizada tu última revisión, nunca están de más los ojos de un amigo y su honesta opinión. Además de captar errores gramaticales o tipográficos, te servirá para comprobar si él o ella son capaces de captar hacia qué tipo de puesto se orienta tu currículum. Una prueba más de si has hecho bien tu trabajo.

Este post forma parte de la serie Trabajando en el Tercer Sector. Si estás buscando oportunidades en el mundo de las ONGs te ayudamos a definir mejor lo que de verdad quieres hacer, te damos las pautas para que tu búsqueda sea exitosa y compartimos información de primera mano sobre el mundo de las organizaciones sin fines de lucro.

[Esta entrada apareció publicada en la antigua versión de Idealistas; cualquier enlace roto es resultado de haber lanzado una nueva versión de nuestra web en otoño de 2010.]

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Claves para redactar tu currículum (Parte II)

Del usuario flickr Kristian D. vía Creative Commons

7 consejos para abrir la puerta a una entrevista

Tu currículum habla de ti y por ti. Es una pieza clave en la búsqueda de empleo, tu herramienta de marketing personal y el es elemento que tiene que abrirte la puerta a una entrevista. Para ser lo más certero posible primer consejo: deja las prisas, tómate tiempo y sigue las siguientes pautas, sobre todo si lo que buscas es una oportunidad en el tercer sector.

  • Lo que no deben faltar: 1. Nombre e información de contacto, 2. Formación y experiencia, 3. Voluntariado, 4. Información que te define como un sólido candidato para un puesto específico (idiomas, habilidades técnicas, publicaciones…). En cada país el formato y contenido pueden variar pero estos puntos son universales.
  • Longitud: Lo bueno si breve dos veces bueno. Especialmente si estás intentando introducirte en el mundo de las ONGs trata de ajustar todo en una página. Sí, una página. ¿Por qué?, por que de esta forma será más fácil que te obligues a ser específico y a no irte por las ramas y acabar rellenando espacio con información irrelevante.
  • Un currículum más o el currículum perfecto: Nada de garabatear las cosas que has hecho. Buenas experiencias mal escritas = fracaso. Sé preciso, cuida la ortografía y no hagas que tu currículum sea una sucesión de títulos, cursos o diferentes empleos. Pregúntate algo: ¿Qué me hace a mi la clase de persona con la que otros quieren trabajar?. Tu respuesta debe reflejarse a lo largo de lo que escribas ya que así no estarás mandado un currículum cualquiera, estás enviando un currículum donde tu personalidad está como base de todo lo demás y eso será un punto a tu favor.
  • Tus habilidades & tu posición: ten siempre en mente el puesto que tratas de conseguir y céntrate en la información relevante y que encaja con lo que están buscando. Dar mucha información que no puedes justificar que esté relacionada con el puesto, no va a ayudarte y puede ser contraproducente.
  • Quien va a contratar quiere ver: seguro será importante la experiencia relacionada que tengas en el puesto, pero también destaca si tienes habilidades dirigiendo personas, proyectos, presupuestos… Y no olvides mencionar aquellos logros cuantificables que conseguiste en el pasado, por ejemplo, si lograste incrementar la productividad con iguales o menos recursos, si conseguiste reducir los costos de un proceso. Si puedes dar cifras, mejor que mejor.
  • ¿Qué pasa con los periodos de tiempo en los que no trabajé?: captarán la atención del que contrata y suelen hacerlo normalmente no en la manera más positiva pero, es imposible saber si la persona que lee, estará más impresionado con una trayectoria estable o con el hecho de que te hayas tomado un tiempo para clarificar, aprender, viajar… esto también puede aportarte mucho como persona y profesional. Asegúrate de cómo vas a justificar de una forma beneficiosa para ti y para el empleador, esos tiempos en los que no trabajaste antes de que te pillen con la guardia baja. Una manera de ser más discreto con esto en tu currículum, es fechar sólo con años y no con meses.
  • La experiencia como voluntario: especialmente si tratas de adentrarte en el mundo de las ONGs, tu aportación como voluntario es algo que se valora casi en la misma medida que tu experiencia laboral pagada. Las empresas del sector privado lo tienen también en cuenta cada vez más por lo que, párate a pesar cuando y qué hiciste para colaborar con una organización, con tu comunidad, con algún evento y no olvides mencionarlo en el currículum y sacar lo máximo. El voluntariado es también experiencia y dice mucho de ti no sólo profesionalmente, sino como persona. Si nunca has realizado tareas de voluntariado, quizás es el momento, en Idealistas encontrarás cientos de oportunidades.

En resumen, tómate tu tiempo, estudia tu currículum, estudia el puesto y después trabaja con todo esto y los consejos anteriores para conseguir que tu candidatura triunfe. No podemos garantizar nada, pero sí que creemos que el esfuerzo antes o después tiene su recompensa y esta comienza por la impresión que seas capaz de causar con tu candidatura. ¿Estás de acuerdo?, ¿añadirías algún consejo más que te haya funcionado en el pasado?

Este post forma parte de la serie Trabajando en el Tercer Sector. Si estás buscando oportunidades en el mundo de las ONGs te ayudamos a definir mejor lo que de verdad quieres hacer, te damos las pautas para que tu búsqueda sea exitosa y compartimos información de primera mano sobre el mundo de las organizaciones sin fines de lucro.

[Esta entrada apareció publicada en la antigua versión de Idealistas; cualquier enlace roto es resultado de haber lanzado una nueva versión de nuestra web en otoño de 2010.]

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Claves para redactar tu currículum (Parte I)

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Del usuario flickr LollyKnit vía Creative Commons

Las tres preguntas que debes hacerte antes de empezar.

Reducir tu vida a un trozo de papel en blanco puede llevarte horas, días… Sin embargo, quienes contratan emplean una media 15 segundos en decidir si tu petición va a la pila de los ‘Sí’, de los ‘posiblemente’ o a la de ‘absolutamente No’. Para no acabar en la última pila, la clave es ponerse en la cabeza de la persona que contrata. En último término hay tres preguntas que quien toma las decisiones se hace en esos 15 segundos.

1. ¿Puedes hacer el trabajo?

¿Cuentas con las habilidades, experiencia y formación que se demandan para cubrir los requisitos del puesto? ¿Puedes demostrar que has llevado a cabo con éxito similares tareas en el pasado? Quienes contratan quieren ver que tus habilidades encajen cuanto más mejor con las responsabilidades que demanda el puesto. Muestra esto en tu currículum y tendrás más oportunidades de que te llamen para una entrevista. Ah! y no olvides que tu currículum no es algo que demuestra todo lo que pudiste hacer en el pasado. Lo que demuestra es que gracias a ello, serás capaz de hacer eso y mucho más en el futuro.

2. ¿Harás y estarás comprometido con el trabajo?

No sólo importa si serás capaz de desempeñar el puesto, lo que van a preguntarse es si te identificas con la misión o la labor principal de la organización. Buscarán en ti credibilidad, y para ello querrán ver por tu parte pasión y compromiso con la causa. Destaca la experiencia con la que cuentas y que puede relacionarse con la misión de la organización para la que quieres trabajar. Puede tratarse de voluntariado, trabajo o formación.

3. ¿Encajas con la cultura y el ambiente de la organización?

En el mundo de las organizaciones sin fines de lucro, existe un lenguaje particular. Quienes te entrevisten van a poder detectar si estás familiarizado con él. Por ejemplo, ¿hablas de ‘organizaciones’ o de ‘empresas’?, ¿de ‘misión’ o de ‘objetivos’…?. También importante tu carácter, tu sentido del humor, ¿va bien con la organización?. La organización buscará a alguien que se sienta cómodo compartiendo el espacio de trabajo y que pueda generar buen ambiente con el resto del equipo.

En realidad tu capacidad de encajar o no con la cultura de una organización es algo sobre lo que en principio tienes poco control. Es casi como tener una cita, la chispa surge desde el primer encuentro, o puede que no haya química en absoluto. No te aconsejamos que trates de fingir que eres alguien que no eres sólo para conseguir un trabajo.

Visto esto recuerda, cuando tengas redactado tu currículum y carta de presentación, léelas varias veces preguntándote si quien contrata va a encontrar respuestas a estas tres preguntas. Esto puede marcar la diferencia a la hora de seas tú una de las personas a quien quieran conocer mejor, en lugar de a otros muchos candidatos que buscan ocupar el mismo puesto que tu persigues.

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El error de sobrevalorar el poder de Internet en la búsqueda de empleo

Sobrevalorar Internet

Del usuario flickr Bombardier vía Creative Commons

Si eres de los que aún piensa que pasando un montón de horas al día delante de la pantalla y enviando currículums indiscriminadamente el trabajo de tus sueños llegará… reconsidéralo. Por cada vacante, la ONG u organización que contrata, fácilmente recibe unas cuantas decenas de solicitudes. Tu perfil quedará enterrado bajo una pila de papeles, o en la cola de la bandeja de entrada antes de que el mejor cazador de talentos pueda percibir ni un poco de tu potencial. Usa internet como herramienta, no como solución.

En qué sí puede ayudarte Internet:

El potencial principal de Internet es su capacidad para que podamos llevar a cabo búsquedas, ya sea a través de sitios específicos que ofrecen empleo como a través de las páginas web de aquellas organizaciones sobre las que tenemos un interés. Definitivamente no olvides revisar las opciones en Idealistas y sobre todo, darte de alta en las alertas por email para mantenerte informado cada vez que surja una nueva oportunidad.

Usa Internet para conseguir toda la información posible sobre el lugar geográfico donde te gustaría trabajar. La clave para llevar a cabo búsquedas a nivel local o en ubicaciones lejos de tu residencia actual, es averiguar todo lo posible sobre el tercer sector allá donde te gustaría encontrar un trabajo. Considera quiénes en tu actual red de contactos pueden ayudarte o facilitarte información, así como todos los recursos que la comunidad puede poner a tu alcance a través de bibliotecas, universidades, organizaciones, asociaciones de vecinos…

Por último, usa Internet para a través de las redes sociales, localizar gente de tu entorno más o menos cercano que ya trabaja para el sector o bien conoce las organizaciones, ciudades o países donde estás pensando poder ir a trabajar.

En qué no te puede ayudar Internet:

Hoy Internet suplanta el cara a cara más de lo que a veces es recomendable. Para llevar a cabo una exitosa búsqueda de empleo hay que salir a ahí fuera, conocer gente, hacer contactos, dejar una buena impresión, asegurarte de que otros te recuerdan. Este trabajo corre de tu parte y es paralelo a la búsqueda a través de la red y el envío de solicitudes de empleo. Recuerda, quien de verdad triunfa en la búsqueda de empleo es quien es pro-activo en el mundo real, no sólo el ciberbuscador. Si te has perdido nuestros anteriores post sobre ‘Claves para fortalecer nuestra red de contactos‘, no dejes de tener en cuenta estos consejos. Combina la búsqueda en Internet con los contactos en el mundo real y ¡mucha suerte!.

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5 razones por las que ser voluntario te ayuda en la búsqueda de empleo

Búsqueda de empleo

Del usuario Flickr ‘madiko83′ vía Creative Commons

Por Elena Martín

Ser voluntario no significa sólo ofrecer algo de forma desinteresada a los demás y sentirte útil. Ser voluntario es una pieza fundamental si buscas trabajo en ONGs y también un valor en alza para los que contratan en la empresa privada. Si aún no lo eres, presta atención a lo que sigue. Llevar a cabo labores de voluntariado puede ayudarte en tu carrera profesional, además de en tu desarrollo como persona:

  • Estar ahí fuera, apoyando una causa y trabajando con otros te dará la impagable oportunidad no sólo de conocer a gente comprometida e interesante, sino de expandir tu red de contactos. Otros voluntarios o incluso personal que ya trabaja en las organizaciones, se convierten de pronto en referencias inesperadas de un puesto remunerado dentro de una ONG.
  • Cualquier oportunidad es buena para aprender y desarrollar nuevas habilidades. En muchas ocasiones, la necesidad de manejar proyectos con creatividad y pocos recursos, hacen que las organizaciones demanden voluntarios dispuestos a liderar. Esto puede suponer un reto, así como una oportunidad para hacerte cargo de proyectos, desarrollar y demostrar tus habilidades.
  • Ser voluntario te coloca en una situación de ventaja ante posibles vacantes para puestos remunerados. Pero ¡atención!, no creemos que deberías unirte a una causa sólo por una posible oportunidad de empleo. Siempre habrá más voluntarios que puestos y definitivamente tu interés real por la causa, tus ganas de aprender y colaborar, deben ser tu primera prioridad.
  • El voluntariado te da la oportunidad de conocer si lo que de verdad piensas que es el trabajo de tus sueños, verdaderamente lo es. Pongamos que comienzas a colaborar con una organización dando clases de apoyo escolar para niños de familias con pocos recursos. Lo que en principio piensas que será una experiencia enriquecedora e interesante y a lo que te gustaría dedicarte el resto de tu vida, se convierte en algo que no era exactamente lo que esperabas. A través del voluntariado puedes explorar tus opciones laborales e ir dando forma a la que te gustaría que fuera tu carrera profesional.

Ser voluntario es una manera de decir: soy verdaderamente un vehículo para el cambio. El compromiso que estableces te convierte en una persona de cara al exterior que demuestra como de verdad torna sus preocupaciones en acción.

Si todo esto no es suficiente, hay estudios que han demostrado que las personas caritativas cuentan con menores niveles de estrés y mayor sensación de bienestar, factores que contribuyen a la mejora de la salud en general. ¿Aún piensas que deberías posponer la decisión de comenzar a colaborar por el bien de otros y por el tuyo propio? Un montón de oportunidades te esperan en Idealistas. Está a un clic de aportar tu granito de arena al cambio, cambiar tu propia perspectiva de las cosas y quizás abrir la puerta a un trabajo futuro donde lo que hagas por los demás, se convierta también en tu modo de vida.

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Claves para fortalecer nuestra red de contactos (Parte II)

Red de contactos (II)

Del usuario flickr fullcodepress vía Creative Commons

Haciendo crecer tu red de contactos

Participar en conferencias, talleres, unirse a asociaciones profesionales, asistir a eventos de networking, unirnos a redes sociales como LinkedIn, Facebook, MySpace o recuperar el contacto con personas que pueden aportar un valor a tu búsqueda o metas profesionales, está a la orden del día. El objetivo está claro: relacionarte con gente con intereses afines a tu campo profesional que puedan ayudarte, orientarte o ponerte en contacto con terceros. Te damos algunos consejos para incrementar tu red profesional de forma efectiva.

Más allá del interés

La mala fama de hacer contactos por el puro interés profesional es historia. Estos contactos son una herramienta necesaria para el desarrollo de nuestras carreras. Todo el mundo sabe de su importancia más allá del interés y por ello debemos ver la creación de una red de contactos o network como una estrategia de construcción de relaciones personales. La gente a la que vas a conocer en los lugares anteriormente mencionados saben que conversaciones y contactos sirven para alimentar esta estrategia, pero también para ayudar a propósitos profesionales. Lo cierto es que tú eres una pieza más y también tienes que estar dispuesto a colaborar. Una red o network es un lugar excelente para el intercambio de recursos e información, no sólo contactos, y cada persona con su diferente perspectiva o posición es valiosa.

A la hora de relacionarse con personas y ganar potenciales contactos cuentan tres cosas. Toma nota:

Cuando asistas a un evento, conferencia o taller de estudio donde habrá gente relacionada con tu sector, ve preparado. Si vas a hablar con personas, necesitas ser certero con las preguntas. Cuanto más sepas del tema, del tipo de gente y los puestos que pueden ocupar en sus respectivas organizaciones, mejor podrás aproximarte a ellos, conversar, hacer preguntas y causar una buena impresión.

Para estos breves encuentros cara a cara susceptibles de producirse en conferencias, seminarios, talleres… en poco menos de un minuto debes ser capaz de presentar quién eres, qué buscas, por qué lo buscas y en qué manera crees que esa persona puede ayudarte (como por ejemplo, viéndote más adelante para una entrevista más profunda, consejo, terceros contactos…). Para ayudar a tener esto muy claro y presentarlo de manera fluída en una conversación, pon en orden las ideas por escrito y luego practica en voz alta y delante de otros. Muy importante: se breve, claro y conciso.

Desarrolla un sistema para realizar un seguimiento de los contactos y mantener todos los detalles en orden. De otra forma, puedes acabar perdiendo potenciales buenos contactos y tirando a la basura todo el tiempo que has empleado. Si no lo haces, también corres el riesgo de acabar confundiendo personas, información y dando una pobre impresión que no te ayudará. Haz fichas o usa un cuaderno donde incluyas cosas como nombre de las personas que has conocido, puesto que ocupan en sus organizaciones, organizaciones a la que pertenecen, datos de contacto, lugar del encuentro, si les presentó alguien, etc. Te será muy útil si en un futuro quieres volver a hablar con ese contacto.

En definitiva, deja la timidez a un lado y no te sientas mal por trabajar construyendo tu futuro profesional. Es posible que haya mucha más gente ahí fuera dispuesta a ayudarte de lo que crees. Aún no queda un tercer y último post sobre networking, pero mientras ves preparando ya tu cuaderno de notas.

Si esto te interesó, quizás también te interese la primera parte Identifica y consolida tu red actual

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Claves para fortalecer nuestra red de contactos (Parte I)

Red de contactos

Del usuario flickr WebWizzard vía Creative Commons

Identifica y consolida tu red actual

Seamos realistas, la mezcla de destreza y pasión deben caracterizar a los candidatos que apuesten por conseguir un puesto en una ONG. Sin embargo, ese potencial no siempre es suficiente. En el mundo de las ONGs, como en el del sector privado, quien contrata prefiere decantarse en ocasiones por las recomendaciones personales. Consolidar y construir una red de contactos es imprescindible. Comencemos por tu red actual.

Tu familia y amigos no son tus únicos contactos

“A menudo cuando hablamos de contactos inmediatamente pensamos en el círculo más cercano: familia y amigos íntimos. Sin embargo, estamos menospreciando el valor de lo que el sociólogo Mark Granovetter denominó en 1973 “The Strength of Weak Ties” que podríamos traducir como ‘La fortaleza de los encuentros eventuales’. Se refería a todas aquellas personas con las que coincides varias veces al año: amigos de amigos, la encargada de la biblioteca, antiguos compañeros del colegio o universidad, ex compañeros de trabajo… Estas personas, una vez que conocen tu situación de búsqueda de empleo, pueden abrir puertas que ni imaginabas. Es importate hacer nuevos contactos, pero antes identifica la red o redes en las que ya estás involucrado y consolídalas. ¿Cómo?

  • Tómate un tiempo para pensar quiénes son y te sorprenderá ver cómo ya perteneces a diferentes grupos que debes comenzar a ver como potenciales redes y no sólo como gentes que pasan por tu vida de alguna que otra forma. Además de familia y amigos, piensa en vecinos, compañeros de clases a las que asistes, colegas de tu equipo de fútbol o de tu clase de gimnasia, asociaciones profesionales, asociaciones de padres, de alumnos…
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    ¿Quiero de verdad este trabajo? Juguemos a puntuar

    Puntuar

    Del usuario flickr bigbirdz vía Creative Commons

    Se acabaron los tiempos en los que veíamos una oferta de empleo en el periódico con un número de teléfono al que llamábamos y concertábamos una entrevista para el día siguiente. También se acabó el introducir los datos de tu currículum en Internet y cada vez que veías un puesto más o menos apetecible, pulsabas el botón enviar. Buscar trabajo y hacerlo bien supone mucho trabajo y aunque tuvieras todo el tiempo del mundo, ¿quién quiere perderlo?. Determina si realmente merece la pena solicitar un puesto y cuando estés seguro que sí, ¡entonces empléate a fondo!

    Evaluación en cuatro pasos

    Conseguir una entrevista es cada día más difícil, tienes que convencer mucho antes de tener la oportunidad de una conversación cara a cara y por eso debes invertir tiempo y esfuerzo en cómo te presentas. Te pones a redactar tu carta de presentación, a actualizar tu currículum o a pensar en cómo responder a posibles preguntas y realmente te das cuenta de que te cuesta justificar por qué encajas o por qué te interesa el puesto. En este punto para y valora tu nivel de interés en tres facetas: trabajo, organización y grado de afinidad con tus habilidades o valores. Juguemos a puntuar:

    Paso 1

    Puntúa tu grado entusiasmo por el puesto en una escala de 1 a 10 siendo 10 el equivalente al que definirías como el trabajo de tus sueños. Después escribe una nota sobre el por qué has puntuado lo que has puntuado. Si la cifra está por debajo de 7, es posible que no sea el trabajo más adecuado para ti.

    Paso 2

    Puntúa cuánto te gusta la organización. De nuevo una escala de 1 a 10. Revisa primero su visión y misión y puntúa en función esto y cómo esa misión encaja con tus valores y personalidad. Igualmente, por debajo de 7 (olvida lo fantástico que pueda parecer el puesto), quizás no es la organización que mejor se adapte a lo que buscas.

    Paso 3

    Revisa el puesto de trabajo y de todos los requisitos que piden, determina si cumples al menos el 80%. Si es así, probablemente eres un buen candidato (claro está, siempre y cuando el otro 20% no sea clave para el desarrollo del trabajo).

    Paso 4

    Por último, revisa las puntuaciones y hazte una idea de la evaluación final. Si, por ejemplo, has puntuado 7 por el puesto, 8 por la organización y tus habilidades se ajustan en un 85% digamos que merece la pena pasar a la siguiente fase y empezar a trabajar en la solicitud del puesto.

    Con esta pequeño ejercicio habremos avanzado un escalón: ya sabemos si merece o no la pena continuar empleando tiempo y esfuerzo persiguiendo un puesto de trabajo determinado. Te esperamos para seguir subiendo escalones en próximos posts.

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    Conocerse bien para venderse mejor

    Conocerse bien

    Del usuario flickr pedrosimoes7 vía Creative Commons

    Cuando buscamos trabajo, tendemos a pensar que para diferenciarnos del resto lo que tenemos que hacer es vendernos bien. Sin embargo, los buenos vendedores necesitan conocer su producto antes de tratar de vender, convencer o rebatir cualquier objeción.

    CCC: Conócete, conócelos, convence

    La búsqueda de trabajo requiere una gran inversión de tiempo y esfuerzo pero, si no nos centramos y damos los pasos adecuados, acabaremos desarrollando trabajos que ni nos convencen, ni sacan lo mejor de nosotros mismos.

  • Conócete. Un buen ejercicio de reflexión es poner por escrito los siguientes puntos:>> Define tus valores. Estos deberían ser los puntos que guíen tus decisiones. Tener claros nuestros valores nos motiva cuando debemos pasar a la acción y también nos empuja a defender firmemente nuestros propósitos.>> Define tus prioridades y básate en ellas cuando tengas que determinar hacia dónde vas a volcar tu esfuerzo y tu energía.>> Pon en claro qué te gusta y qué no te gusta. Por ejemplo, hay quien prefiere un trabajo de oficina con un horario determinado, mientras que otros no soportan estar sentados ocho horas al día delante de una pantalla y prefieren trabajar fuera.>> Cuál es tu experiencia y tus habilidades. Repasa todas aquellas cosas que por una razón u otra puedan servirte como herramienta. No sólo hablamos de experiencia laboral o formación. Por ejemplo si has viajado, has desarrollado labores de voluntariado o cualquier otra cosa relevante, piensa qué te ha aportado la experiencia y cómo puedes aplicarla en tu trabajo.

    >> Estudia tus fortalezas y tus debilidades. Tus puntos fuertes te ayudarán a ser un candidato sólido pero puedes tambalearte fácilmente si no conoces también tus puntos débiles y cómo transformarlos en algo positivo. Por ejemplo, careces de una habilidad que se demanda en un trabajo pero sin embargo, sabes que en el pasado asumistes nuevas responsabilidades, trabajaste duro y finalmente controlaste la situación.

    >> Cuáles son tus metas a corto y largo plazo. ¿Crees que el trabajo al que quieres optar o la organización para la que te gustaría trabajar te ayudarán a conseguir esas metas?

    >> Cómo es tu estilo de trabajo. Piensa por un momento cómo te gusta trabajar y cómo tu estilo puede encajar o no en el lugar en el que aspiras conseguir un puesto. ¿Eres colaborador, prefieres trabajar sólo o en equipo, necesitas jerarquías o te sientes más cómodo en una estructura más horizontal…?

  • Conócelos. ¿Qué organizaciones encajan mejor con tus inquietudes y tu manera de ser?. Identifícalas. Aquí hablamos tanto del tipo de labor que desarrollan como de su filosofía y ambiente de trabajo.
  • Convence. Tras lo anterior, es hora de recapitular y hacer que tu perfil destaque frente a otros. Cuando encuentres una oferta que se ajuste a lo que buscas, no olvides determinar primero qué es lo que realmente te conecta con esa organización y ese puesto. A partir de ahí, utiliza todos los detalles que has identificado sobre ti mismo para convencer de que tú eres la persona que buscan. Sé creativo, es tu turno para hacer ver el por qué eres mejor que el resto.
  • En próximos posts hablaremos de cómo redactar currículums o afrontar entrevistas, pero para ello, todo este trabajo previo de autoconocimiento te será de infinita utilidad.

    Este post forma parte de la serie Trabajando en el Tercer Sector. Si estás buscando oportunidades en el mundo de las ONGs te ayudamos a definir mejor lo que de verdad quieres hacer, te damos las pautas para que tu búsqueda sea exitosa y compartimos información de primera mano sobre el mundo de las organizaciones sin fines de lucro.

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