¿Está el ‘trabajo’ gratuito matando el voluntariado?

voluntarios

¿Estamos dando al voluntariado la atención y el reconocimiento que merece?

Muchas organizaciones dependen del trabajo voluntario para avanzar, pero sin embargo también en muchos casos las organizaciones no destinan suficientes recursos a identificar, formar, empoderar, acompañar y generar lealtad en los voluntarios.

Por un lado muchas organizaciones necesitan desesperadamente el talento profesional pero se encuentran con dos barreras: la necesidad de retener talento así como buenos líderes.

Un dato interesante: entre 2005 y 2006, el porcentaje de voluntarios en Estados Unidos que no continuaron con sus labores de voluntariado se incrementó del 32 al 36%.

Por otra parte en 2007 un estudio de Young Nonprofit Professionals Network determinó como el 45% de los trabajadores del tercer sector, predecían que su siguiente trabajo no sería dentro de organizaciones sin fines de lucro.

Estos son números extraídas de una realidad, la norteamericana, que en muchas maneras es diferente a la nuestra. No hemos podido identificar cifras representativas de nuestros países o en global para la región, pero eso nos da una idea de por donde podamos estar también nosotros avanzando.

¿Hay algo que podamos hacer para de alguna forma resolver estos? Este artículo de Stanford Social Innovation Review nos da algunas pistas interesantes. Les compartimos algunas de las raz0nes por las que los voluntarios acaban desistiendo:

  • vol_profesional

    Hay un gran potencial de talento ahí fuera queriendo aportar

    Usa las habilidades profesionales, no solo la mano de obra: a menudo usamos voluntarios para cosas puntuales, en lugar de aprovechar sus conocimientos y talentos a largo plazo. Igual que puedes pensar en una necesidad inmediata como pintar la fachada de tu asociación, proyecta una manera de usar habilidades profesionales de voluntarios no puntualmente si no a lo largo del tiempo. Esto puede marcar una gran diferencia y el voluntario no se queda pensando después de un día de trabajo. Muy bien, y ahora qué…

  • Reconoce la labor de los voluntarios: las organizaciones necesitamos de verdad generar una cultura en la que el voluntario sea una pieza esencial de nuestra cultura organizacional. El artículo menciona como a menudo en los informes anuales las organizaciones muestran las donaciones recibidas, incluso nombran a los donantes pero pocas de ellas hacen lo mismo con los voluntarios.
  • El trabajo voluntario no es gratis, mídelo, valóralo: este punto es importante. Si en lugar de recibir el tiempo del voluntario gratis, tuviésemos que pagar, ¿de cuánto dinero estaríamos hablando al final del año?. ¿Quién piensa en eso? A menudo pocas organizaciones hacen esta conversión, lo que muestra de alguna forma cuánto de en serio toman a sus voluntarios. Cuando se tienen datos del valor monetario de estos voluntarios, se tiende a ver más su valor y a invertir en su talento, retención y reconocimiento.
  • Forma e invierte en tus voluntarios: es común ver como las organizaciones no apuesten por invertir recursos económicos y humanos para formar voluntarios, planificar sus tareas o interactuar con la gente de dentro de la organización. De igual forma, a menudo no existe quién de forma regular tenga como labor dentro de la organización trabajar estos puntos.
  • Proveer liderazgo para y con los voluntarios. El estudio señala como incluso cuando la organización se sostiene casi básicamente con trabajo voluntario, a menudo el foco no está puesto en ellos y cita algo que un director de una organización compartió: “El 90% de nuestro trabajo lo llevan a cabo voluntarios y aún así, nuestro plan estratégico no hace mención de ellos”.

La conclusión es bien interesante. El autor se pregunta ¿por qué es que el voluntariado no se respeta más? ¿Por qué no se invierte más en los voluntarios? Y volvemos al lenguaje, tan poderoso a veces. Menciona cómo un problema pueda ser la misma palabra en sí. “Voluntario” no dice nada sobre la naturaleza del servicio que se ofrece o su valor, lo único que implica es que es gratis y que por ello, quizás sería una buena idea comenzar a usar diferente terminología llamando a cada uno por lo que realmente le define, en lugar de voluntario, que a una persona se la identifique como por ejemplo “planificador de proyectos” o “consejero legal”…

Por otra parte también se menciona como a veces se piensa en el voluntariado para tareas comunes, no para tareas esenciales. Por ejemplo si los voluntarios no hubiesen pintado esa fachada, la organización ¿hubiese pagado a alguien por hacerlo? Afirman que cuando quienes dirigen las organizaciones sean capaces de ver, atraer y valorar que los voluntarios pueden desempeñar trabajo altamente cualificado por el que sí, las organizaciones en caso de necesitarlo hubiesen pagado por ello, el voluntariado comenzará a ganar más del respeto que merece.

¿Qué te parecen estos puntos de vista? Cómo organización o voluntario, ¿crees que el voluntariado es suficientemente valorado? Si no es así, ¿cuáles crees que son los motivos?. Compártenos tu experiencia para enriquecer la discursión.

Si te gustó esta entrada, también te interesará: “¿Está bien visto ganarse la vida haciendo el bien?

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , , , , , ,



15 características de un buen voluntario

34

“Sobrevivimos con lo que tenemos, pero vivimos realmente con lo que damos” – Winston Churchill

Sin importar la clase de voluntariado, el tema, tarea específica, tiempo empleado o incluso la forma de ayuda (virtual, presencial), siempre hay ciertas características que todo buen voluntario comparte. Estas son algunas de ellas:

  1. Es disciplinado, consciente de su realidad y de su papel como ciudadano
  2. No espera una retribución económica
  3. Es perseverante, caritativo y ama al prójimo
  4. Sabe que no siempre se ayuda con objetos materiales, sino que el acercamiento humano y el compartir ideas es una forma de ayudar
  5. Tiene ambición por construir y ver un mundo mejor sin querer ser el centro de los aplausos
  6. Sabe que los buenos resultados toman tiempo, pero aún así se esfuerza para que cada día cuente
  7. Aunque entiende su rol, es proactivo, busca siempre mejorar lo que hace por el bien de la comunidad por la que trabaja
  8. No se compromete cuando sabe que no puede cumplir
  9. Sabe que siempre todos tenemos algo que dar
  10. Sus acciones tienen coherencia con sus palabras, un buen voluntario no habla a las espaldas de la organización a la que ayuda
  11. Desempeña sus labores altruistas de acuerdo a sus capacidades, con lo que le gusta hacer y con lo que puede hacer.
  12. Aunque sabe que va a ganar mucho tras un voluntariado (formación, experiencia, salario emocional, etc), su principal motivante es querer hacer algo positivo por otros
  13. No involucra sus problemas personales en el lugar donde realiza su acción social o involucra sus malas experiencias en el que hacer de sus deberes.
  14. Disfruta de sus actividades porque sabe que poco o mucho están forjando un cambio positivo.
  15. Puede bien comprometerse activamente o solo en su tiempo libre, pero siempre con la convicción de que ayudar es un compromiso que nace desde el corazón y no una obligación

Si eres o has sido voluntario, ¿te identificas con todas o la mayoría de las características anteriormente mencionadas ?, si es así y tienes ganas de hacer algo por otros, ingresa a www.idealistas.org para actuar, ayudar, implementar y crear impacto positivo en el mundo a través de las diferentes oportunidades de voluntariado disponibles en el sitio.

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , , , ,



Bruno Días, “El voluntariado se entiende cada vez más como un rol ciudadano”

Bruno Días, Director de Formación y Voluntariado de TECHO Latinoamérica

Bruno Días, Director de Formación y Voluntariado de TECHO Latinoamérica

A Bruno Días el mundo de la consultoría le hizo tropezarse un día con TECHO, una organización donde voluntarios y comunidades trabajan para la superación de la pobreza en asentamientos. Tras su relación con la organización y de participar en 2010 en su primera construcción de viviendas, no pudo escapar. Hoy es Director de Formación y Voluntariado de TECHO en Latinoamérica.

Desde su Brasil natal, Bruno nos comparte su experiencia sobre cómo el voluntariado está evolucionando y cómo desde TECHO trabajan para impulsar una ciudadanía activa que involucre a mucho más que un grupo de personas en una acción puntual. La visión que tiene una lógica aplastante, no es muchas veces lo que estamos acostumbrados a ver ahí fuera, por lo que les invito a que se tomen unos minutos en leer las claves no solo de lo que TECHO está haciendo ya hoy, sino cómo su visión representa en muchas maneras aquello en lo que creemos que se convertirá el voluntariado del futuro.

Bruno, comenzaste a trabajar para TECHO de manera externa pero algo te atrapó ¿cual es la magia de TECHO?

Cuando colaboras con TECHO, las relaciones con la comunidad son tan estrechas y se establecen relaciones de amistad, confianza, empatía… Te sientes acogido y esta relación de trabajo en conjunto es muy bonita y muy poderosa. Yo diría que ahí está la magia.

Cómo director de voluntariado de TECHO en Latinoamérica, ¿cuál es tu sueño?

Siento que mi sueño y el de toda la organización es seguir fortaleciendo el rol que tienen los voluntarios como ciudadanos conscientes de la realidad. El desafío es seguir fortaleciendo, hacerlo de manera constante y que cada vez vaya a más. Es una búsqueda incansable.

¿Y qué impide que se pueda hacer de esa manera constante? ¿Cuáles son las resistencias?

La gran resistencia es como históricamente se ha entendido el voluntariado. La gente miraba el voluntariado de una manera muy puntual y asistencialista y en maneras aún lo hace.  El voluntario en realidad no es eso, el voluntario es una forma de ciudadanía. Cambiar este entendimiento es complejo.

La propia comunidad haciendo realidad sus propios sueños.

La propia comunidad haciendo realidad sus propios sueños.

El panorama de generación de impacto social está cambiando rápido con muchos otros actores tratando de definir su rol (empresas sociales, voluntariado corporativo, programas de gobierno…) ¿cómo está afectando esto al voluntariado?

El rol del voluntario se está entendiendo cada vez más como un rol ciudadano en la sociedad. El compromiso no es puntual o de caridad, pasa a ser un compromiso para la sociedad directamente y eso es lo que genera la empatía y convencimiento de lo que se está haciendo.

Más allá de ser un simple actor, es una parte de un todo, un actor trabajando por su propia sociedad, reflexionando y actuando por las problemáticas que encuentra.

El voluntariado es también esta persona que consigue las redes y hace que estas redes puedan aportar positivamente para su sociedad o para un determinado asentamiento.

¿Cómo ha cambiado el modelo de voluntariado en TECHO a lo largo de los años y qué lo ha hecho cambiar?

Nosotros hemos aprendido mucho de la experiencia con la comunidad y de lo que la propia comunidad nos exigía. Pasamos de los inicios donde el voluntario era mucho más puntual con actividades específicas de fin de semana, a trabajar hoy con un voluntario mucho más permanente que es consciente, está empoderado, participa de los procesos de decisión de la organización y toma decisiones estratégicas dentro de la organización.

Pasamos de un voluntario pasivo con respecto a la organización a un voluntario con un papel activo dentro de la misma. Siento que este cambio es muy significativo.

Con esta evolución, ¿qué es TECHO hoy y qué aspira ser en el futuro?

TECHO lo forman voluntarios más comunidades trabajando para la superación de la pobreza en asentamientos. Esta es la columna vertebral de lo que hacemos, pero en conjunto hacemos muchas otras cosas. Entre otras muchas estudios y reportes sobre asentamientos en diferentes países.

A futuro pero también a presente, TECHO es un gran articulador y aspira a poder potenciar cada vez más ese sentido de articulador para potenciar la capacidad de comunicar información que nosotros generamos con nuestro trabajo diario. Esa es la gran potencia que tiene TECHO y que puede hacer cada vez más. Esta aspiración que ya se realiza, puede tener un gran impacto en incidencia en política.

Depende de nosotros decidir qué vamos a hacer con esa información. Información por información no vale mucho, la misma tiene que ser trabajada y utilizada para la creación de políticas, incidencia, articulación con el gobierno para posicionar nuestras propuestas.

A tu modo de ver, ¿cuál es el futuro del voluntariado?

Ahora se está empezando a entender más como este ciudadano que actúa y que tiene una posición frente a los problemas de la sociedad. El en futuro los conceptos de voluntario y ciudadano estén muy integrados y tal vez quizás se confundan.

Esperamos que esto va a estar en la conciencia de toda la sociedad y es ahí que vamos a tener un compromiso real con los principales desafíos que tenemos todas las personas como ciudadanos comprometidos con la sociedad y las comunidades.

LOGOTECHO_120TECHO es una organización que trabaja en #asentamientos informales de 19 países de América Latina de la mano de jóvenes voluntarios y pobladores de estos espacios. Juntos, trabajan para superar la #pobreza a través de un trabajo continuo con perspectiva de desarrollo comunitario; promoviendo la conciencia y acción social e incidiendo en espacios de toma de decisión. TECHO apunta a alcanzar una sociedad justa y sin pobreza.

Tags: , , , , , ,



Lo que las empresas tienen que aprender de las ONGs

¿Qué es de verdad lo que importa?

¿Qué es de verdad lo que importa?

Que las ONGs se encuentran en un punto de inflexión parece evidente. Nuevos actores como las empresas sociales, los programas de responsabilidad social corporativa, las llamadas corporaciones B… están cuestionando el mundo como lo conocíamos hasta ahora. Sin embargo, cuando por un lado parece más y más urgente que se adopten hábitos y se desarrollen nuevas habilidades que garanticen nuestra supervivencia y para hacerlo se mira mucho a los modelos de la empresa privada, nos preguntamos ¿somos nosotros solos los que tenemos que aprender del sector ‘privado’?. ¿Qué pueden las empresas aprender de las ONGs?

En este fantástico artículo se apuntan 3 grandes retos que las ONGs llevan afrontando durante años: la dificultad de medir resultados a final de año, la diversidad de las fuentes de ingresos y la relación con un cliente con múltiples caras, (el que recibe no suele ser el que paga por lo que las propuestas de valor tienen que ser diferentes).

Mirado de esta forma las ONG, con muchos menos recursos que las empresas privadas, tienen que multiplicar esfuerzos para enfrentarse a complejos retos y seguir a flote. Y algunas cosas de las que han echado mano durante todo este tiempo para compensar obstáculos son cosas que por otra parte les surgen de forma natural:

  • Tocan el corazón de aquel para el que trabajan.
  • La misión y los valores son piezas robustas que pueden mover montañas, hacer mucho con pocos recursos.
  • Sin pasión no funcionan y es esa pasión por aquello en lo que creen que les hace imparables.

Contagian tanto que gente de cualquier lugar del mundo puede estar dispuesta a donar su tiempo y esfuerzo por la causa. Si las empresas se miran en este espejo, no cabe duda de que ven algo muy apetecible, el reflejo de lo que les gustaría ser y es por ello que la afirmación de que las mejores ONGs son las que se gestionan igual que empresas privadas… en muchas maneras no tiene fundamento.

Por el contrario son las empresas privadas las que más allá de lo tangible, se están dando cuenta del valor de lo intangible que conocen tan bien las ONGs. Especialmente el foco está cada vez más en:

  • Identificarse con una misión, al modo que las ONGs llevan haciendo toda la vida
  • Cambiar la perspectiva de la relación que tienen con sus empleados, atrayendo el talento y personas que crean en su misión y valores más allá de ejecutar simples tareas.
  • Igualmente modificando la relación con sus propios clientes, a los que ahora hay que escuchar, dejar participar, co-crear con ellos.

Dicho esto, ¿cuál es tu opinión? ¿quién tiene que aprender de quién? ¿qué crees que nos falta aún a las ONGs y qué puntos fuertes deberíamos identificar y preservar como tales para el ejemplo del sector privado?

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

 

Tags: , , , ,



Emprendedores: encontrando la felicidad fuera de la norma

featured

Imagen de Óscar Pérez en uno de sus proyectos de HolaGhana

En ciertos lugares del planeta se tienen necesidades. En otros, nos las creamos. Mientras unos pasan hambre, otros se van dejando atrapar por un sistema basado en crearnos esas necesidades que tratamos de satisfacer con cosas materiales y que damos en llamar ¿felicidad?.

Óscar Pérez contaba con un futuro que a muchos les parecería prometedor. Su espíritu emprendedor y sus ganas de aprender le llevaron a montar su propio negocio, viajar al extranjero para mejorar su inglés y acabar trabajando para una compañía de renombre que pronto le haría darse cuenta que estaba en el camino equivocado. Óscar es otro ejemplo de cómo dar es la mejor riqueza que existe. Hoy nos cuenta cómo cambió el trabajo en una multinacional por la labor en el terreno a través de la ONG que él mismo puso en marcha: “Hola Ghana”. Tras ser voluntario y ver la necesidad de cerca, encontró la oportunidad que cambiaría su vida para siempre. Él mismo nos lo cuenta.

¿Qué fue lo que originó la idea de crear Hola Ghana? ¿Dónde viste un problema, una carencia?

“Me convertí  en joven emprendedor con 21 años montando un café-bar. ¡Fue como hacer un máster! Después residí en Londres y Nueva York con objeto de mejorar mi nivel de inglés. Trabajé en American Express durante dos años en Madrid pero tomé la decisión de dejarlo porque no me movía otro interés que el económico, para cubrir las necesidades que me había creado. Entonces me dediqué a reflexionar y pensar qué deseaba hacer con mi vida durante un mes, en el Camino de Santiago. Todo cambió cuando durante mi peregrinación conocí a Mamen. Quedé impresionado por su amor hacia los demás y sus experiencias de voluntariado de Burundi y la India. Pude apreciar la falta de oportunidades en esas sociedades para que los niños desarrollen su potencial. Decidí seguir mi destino y viajar a África para aportar mi granito de arena. Invertí todos mis ahorros en un viaje de voluntariado en Ghana. Tras pasar unos meses con los niños del orfanato y visitar la comunidad de donde procedían, pude apreciar el antes y el después de un proyecto de cooperación y empecé a creer que un cambio era posible. Entonces cobró forma la idea de devolver a esos niños desfavorecidos todo lo que me habían aportado, porque lo que me ha quedado claro es que en cualquier viaje de voluntariado te llevas más de lo que aportas y el que diga lo contrario creo sinceramente que no ha entendido nada en su viaje”.

¿Qué te movió a pasar a la acción?

“En primer lugar la figura de mi madre, Cándida. Es la persona que más quiero en este mundo y estuve a punto de perderla por una enfermedad tan extendida hoy como es el cáncer. Es la persona más solidaria que conozco, pero no por viajar a África o ser socia de dos o tres organizaciones, sino por dejar de vivir su vida para ayudar a su familia. En un momento concreto de mi primer viaje a África, sentí que lo que estaba haciendo servía de algo y que mi actividad era útil, parece que todo cobraba sentido. Me acordaba de lo afortunado que había sido por tener el cuidado de una madre y creo que simplemente encontré mi vocación, ofreciendo cariño a unos niños procedentes de una de las comunidades más pobres de la capital. Fue entonces cuando por las noches me puse a preparar un proyecto que después tuve ocasión de presentar a la directora del orfanato y acordamos establecer una colaboración juntos. La decisión que debía tomar era pasarme el resto de mi vida viajando como voluntario y esforzándome para ayudar en la medida de mis posibilidades y con mis limitaciones, o podía intentar dar luz a estas organizaciones locales cuya gran labor no se corresponde con su pequeño tamaño y buscar apoyos para conseguir desarrollar proyectos para la infancia. Creo que ya conocen la respuesta”.

¿Cómo te sientes trabajando y dedicando tu tiempo a una causa como esta?

“Me siento un privilegiado. En primer lugar por haber encontrado de nuevo ilusión en mi vida, tengo que decir que desde que comencé a trabajar siempre lo he intentado, he tratado de buscar mi lugar y encontrar algo que me llenase. También por otra parte, me siento egoísta en el sentido que mi esfuerzo se ve recompensado y me hace sentirme bien. Por un momento, he podido despertar y darme cuenta, que no se trata de vivir para uno mismo y que lo importante es compartir. Con éste sueño que persigo estoy completamente seguro de que no tengo nada que perder, pues si con el tiempo no consigo los apoyos para seguir realizando proyectos, las experiencias y los cambios conseguidos hasta la fecha perdurarán y merece la pena intentarlo. Nada más recomendar a la gente que no encuentre un sentido a su vida, que se dé una oportunidad y aprenda de unas sociedades mucho más desarrolladas que la nuestra en cuanto a FELICIDAD se refiere“.

Si algo no te gusta, puedes quejarte o puedes intentar hacer algo. Para nuestra serie ‘Emprendedores’ buscamos gente que vio en un problema o en una necesidad, su oportunidad de pasar a la acción. ¿Tienes o conoces a alguien con un emprendimiento social que desee compartir?. Contarlo puedes servir no solo de inspiración para otros, sino de réplica. Escríbenos: es_blog@idealistas.org

Si te gustó esta entrada, quizás también te interese : “Empendedores: De niños de la calle, a estrellas del deporte” u otras historias de nuestra serie “Emprendedores

Tags: , , ,



Llega la III Edición del concurso Ser Voluntario en Imágenes

1er_premio

1er Premio de Ser Voluntario en Imágenes última edición

¿Tienes tu cámara de fotos lista?, ¿puedes imaginar algo más bello que una persona dando una mano a quien necesita de una mano? Creemos que más bello aún puede ser esa imagen atrapada y difundida para desbordar agradecimiento, inspiración, conciencia. Para motivar y empoderar a una ciudadanía más activa, para hacer más visible aquello que los medios de comunicación a menudo pasan por alto: el poder de miles de personas involucradas en labores de voluntariado cambiando el mundo.

Si esto te suena bien y te gusta la fotografía, te interesará el concurso “Ser Voluntario en Imágenes III edición” para tener la oportunidad de inmortalizar esos momentos y mostrarlos al mundo. Así fue como lo mostraron los finalistas del año pasado para que vayas formando tu idea de qué y cómo vas a retratarlo.

Si te animas a participar, aquí van algunos detalles importantes:

Fechas: desde el 20 de agosto y hasta el 20 de septiembre, con fecha de prórroga hasta el 30 de septiembre.

Quiénes pueden participar: pueden participar artistas visuales, profesionales y aficionados, argentinos o residentes en el país en forma permanente que sean mayores de 18 años.

Objetivo: promover la actividad voluntaria a través de la fotografía. Los concursantes tendrán la oportunidad de desplegar sus habilidades artísticas para mostrar la esencia y valores del voluntariado y el compromiso solidario de muchos más de los que pensamos.

Premios:

  • 1er premio: $ 10.000 (diez mil pesos argentinos)
  • 2do premio: $ 6.000 (seis mil pesos argentinos)
  • 3er premio: 1 Tablet

Habrá también menciones especiales y diplomas y una selección de las obras, se integrará en la muestra itinerante y el libro “Ser voluntario en Imágenes, volumen III”.

Bases e inscripción: aquí puedes encontrar las Bases y Condiciones. Para inscribirte debes completar el siguiente formulario de inscripción.

Convocan: la Dirección General Fortalecimiento de la Sociedad Civil, a través de su Programa de Voluntariado, y la Asociación Civil Rumbo Sur, con el apoyo de Fundación Itaú y el auspicio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Más info enwww.servoluntario.com.ar o a través de la  Dirección General Fortalecimiento de la Sociedad Civil, Programa de Voluntariado. Tel.: 4124-5971 de lunes a viernes de 10 a 16 hs. servoluntario@buenosaires.gob.ar

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , , ,



¿Voluntariado = ciudadanía activa?

Voluntarios = Ciudadanos activos

Voluntarios = Ciudadanos activos

A veces surge una palabra que de repente escuchas por todos lados y el uso de esa palabra encuadra las cosas en un contexto de modernidad, solidaridad, etc. También hay veces, que de tanto repetirse las palabras se acaban desgastando del uso y se vacían de significado.

No creo que el término voluntariado morirá pronto por ser excesivamente usado. Desafortunadamente en muchos países aún el voluntariado no se ve como una responsabilidad del ciudadano, no es algo masivo y dependiendo de dónde nos encontremos el voluntario puede ser juzgado como idealista o ingenuo, o se tiende a pensar que el voluntario solo es la ayuda que viene de fuera o la que proveen los ricos que son los que tienen tiempo y dinero. Mucho más allá, hay países en los que es literalmente imposible aún registrar una organización como ONG, el concepto simplemente no existe a nivel local.

En cualquier caso, el voluntariado sigue estando ahí, y siento que últimamente está tomando otra dimensión. Uno de los juegos de palabras que resuenan con fuerza últimamente fue el que me compartía el otro día Leonardo de TECHO, que presentándome el trabajo que hacen identificaba el término voluntariado (con una buena historia sobre sus espaldas pero que sigue sin resonar con la fuerza necesaria), con el concepto ‘Ciudadanía Activa‘. Me encantó la analogía pero me quedé pensando en que media son o no iguales o cómo pueden ayudarse mutuamente.

Comencemos por definir:

Voluntario: interesante…  ni la RAE (Real Academia de la Lengua) lo define refiriéndose a la persona que colabora explícitamente con una organización sin fin de lucro. Así para la RAE, lo más cercano en este contexto y referido no al acto sino a la persona sería: “Persona que, entre varias obligadas por turno o designación a ejecutar algún trabajo o servicio, se presta a hacerlo por propia voluntad, sin esperar a que le toque su vez. Se habla incluso de soldado voluntario, pero no de voluntario tal y como lo entendemos”. 

Ciudadano activo: en este artículo, Jorge Castañeda nos define el concepto de ciudadanía activa: “La ciudadanía activa hace referencia a la participación de los individuos en la vida y los asuntos públicos. Esto puede tener lugar a nivel local, nacional o internacional. Se refiere a los ciudadanos y ciudadanas que son conscientes de su pertenencia a una comunidad local y global y se involucran activamente en la vida comunitaria debatiendo sobre sus problemas, promoviendo y apoyando cambios y mejoras o confrontando cambios no deseados”.

Ciertamente y aunque existan matices en común, parece que el ciudadano activo eleva el nivel del ciudadano voluntario. Más allá del compromiso con una causa, el ciudadano activo está generando una sensación de pertenencia más amplio, es responsable del destino no de lo tiene a su alrededor, sino que puede influir en común con otros muchos como él, en los destinos de un país, de toda una región.

La semilla es la misma, alguien hace algo de forma voluntaria, pero el impacto o la percepción se siente mucho más extensa. Entonces sí, sigamos siendo voluntarios e identifiquemos nuestra participación con el concepto de ciudadanía activa. Somos piezas de algo grande, sigamos trabajando pero más importante, sigamos articulando para generar una conciencia grande que pueda llevar a cambios significativos.

Voluntarios, ciudadanos responsables, ciudadanos activos. Es tiempo de seguir encontrando vías de pasar a la acción y sin duda, de conectarnos cada vez más. ¿Qué te parece la analogía? ¿Crees que el concepto de ciudadanía activa conecta bien y puede ayudar a que la gente esté más receptiva a participar en temas de voluntariado? Si estás buscando una oportunidad para ser uno de esos ciudadanos activos y responsables, usa nuestro buscador para encontrar tu oportunidad.

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , ,



Cambiando el mundo en familia

Voluntariado en familia

Voluntariado en familia

Si te parece una idea fascinante combinar voluntariado con la compañía de las personas que amas, no dejes de hacer parte del voluntariado en familia, una modalidad de voluntariado que te permite participar de actividades solidarias en las que cada miembro de tu familia contribuye a cambiar el mundo mientras todos juntos comparten momentos agradables de ayuda mutua.

Estas son algunos de los principales beneficios de participar en este tipo de voluntariado:

  • Te acerca más a los tuyos de una forma especial
  • Aprendes a conocer nuevas facetas positivas de tus seres queridos
  • Ayuda a las familias a aprender sobre los problemas sociales y ofrece una nueva forma de ver el mundo
  • Adultos y niños adquieren nuevas habilidades
  • El voluntariado a tus hijos les ayuda a construir su carácter y les enseña cómo sus buenas acciones pueden tener consecuencias maravillosas en la vida de otros.
  • Es una excelente oportunidad para transmitir los valores que queremos inculcarle a nuestros hijos 
  • Pasas tiempo de calidad con los tuyos en el que se desarrollan lazos importantes como la confianza, la comunicación interpersonal y una nueva manera de afrontar y resolver los problemas en familia

Algunas formas de involucrarte son:

  • Programas de medio ambiente: este tipo de iniciativas brindan la oportunidad de cuidar de la naturaleza, formar una conciencia sobre la importancia de nuestro papel en el cuidado del mundo y la responsabilidad que tenemos como seres humanos. Algunas actividades pueden ser la limpieza de bosques y playas, plantar árboles o cuidar animales.
  • Vacaciones solidarias: qué mejor que viajar en familia y ayudar en el camino a aquellos que más lo necesitan. De esto se trata las vacaciones solidarias en familia; un espacio de tu tiempo libre destinado a apoyar una causa en el lugar de tu visita.
  • Programas comunitarios: formar parte activa de tu comunidad es sin duda el camino hacia el desarrollo de ciudadanos comprometidos con sus comunidades. Así que si en tu barrio/localidad ofrecen formas de involucrar a tus pequeños en actividades solidarias,  ¡no dudes en intentarlo juntos! Te sorprenderán los beneficios.
  • Voluntariado defensor: como familia, una forma de generar lazos importantes y desarrollar la solidaridad y compasión en tus pequeños es mediante el voluntariado de liderazgo o defensor, el cual propone que las familias y sobre todos los niños alcen la voz sobre algún tema social. Para ello, algunas organizaciones sirven de facilitadores en el proceso de contacto con los gobiernos locales. También puedes hacer parte de charlas y discusiones online o a pie de calle en donde tus pequeños aprendan el valor de ayudar a otros a través de la palabra.

Si te interesa colaborar en familia, piensa qué tipo de acciones sociales les gustaría participar a los tuyos y visita nuestra web www.idealistas.org para contactar con organizaciones de tu interés sobre las oportunidades que tienes tú y tu familia de hacer un cambio positivo en el mundo.

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , , ,



4 lecciones que aprendí como voluntaria fuera de mi país

Esta entrada es una traducción/adaptación de 4 career lessons I learned while volunteering abroad, escrita por Shannon Yarbrough para Idealist Careers.

Voluntariado en el extranjero

Voluntariado en el extranjero

He pasado los últimos cinco meses como voluntaria en Camboya y aunque hace poco que llegué a casa y no tengo un trabajo de tiempo completo, eso no quiere decir que no haya ganado nada valioso en mi carrera profesional. La verdad, es exactamente lo contrario: el activo más valioso que estoy trayendo a mi búsqueda de empleo es que ahora tengo una idea mucho más clara de mi misma que antes de irme.

1. Aprendí a (re) definir mis necesidades

Las “necesidades” son multifacéticas y lo comprobé mientras viajaba con lo básico para vivir. Ahora que he regresado a casa después de vivir con una mochila, he aprendido lo poco que en realidad necesito en cuanto a cosas materiales se refiere. He logrado quitarme un peso de encima en mi búsqueda de trabajo ya que vivo mucho más feliz con menos.

Más allá de las necesidades materiales están  mis necesidades emocionales. Ahora, responder preguntas como: ¿estoy haciendo algo significativo?, ¿mi vida tiene sentido?, son más fáciles de responder que cuando estaba en casa. Durante el viaje, a menudo, la respuesta fue un sí rotundo! Pero en casa, satisfacer estas necesidades requiere más deliberación y constante monitoreo. Es demasiado fácil adoptar viejos hábitos y ser presa del viejo estrés (incluyendo con esto la típica y vieja descripción de trabajo).

Estoy permitiendo que las lecciones que aprendí transformen la forma en que vivo ahora, como vivir con menos, generar nuevas conexiones, y expresar entusiasmo y gratitud frente a cada oportunidad.

2. Aprendí más sobre mis fortalezas, debilidades e intereses

He perfeccionado mis fortalezas y me he dado cuenta de mis debilidades como nunca antes gracias a que constantemente me vi involucrada en experiencias nuevas como explorar nuevos lugares, aprender Khmer (la lengua oficial de Camboya), enseñar nutrición y ayudar en una granja orgánica.  Impartir clases me ayudó a desarrollar mi habilidad para hablar improvisadamente y practicar algunas técnicas en grupo que había aprendido en anteriores experiencias. Detecté cantidad de temas complejos debido a la traumática historia de mi país de acogida, Camboya, incluyendo la seguridad de las mujeres, la pobreza y el genocidio. Hacerle frente a estas problemáticas con mis estudiantes me puso en contacto profundo con la compasión, (mucho más que antes), y me ayudó a darme cuenta de mi gran capacidad y deseo de hacer algo al respecto.

Mis intereses se expandieron también. Además de mi interés sobre la juventud y el empoderamiento de las mujeres, estoy interesada en la promoción del eco-turismo y el derecho de los animales, así como poner fin a la trata de personas. Todos estos temas son los que me encontré durante el viaje y que no había tenido el tiempo de explorar antes.

Ayudar en casa

Ayudar en casa

3. Redescubrí mi hogar

Aunque ayuda el hecho de que mi ciudad natal es Atlanta, (una ciudad en constante cambio), en realidad no importa de dónde eres, al regresar de una experiencia de voluntariado en el extranjero empiezas a ver tu casa de una manera diferente.

Habían algunas actividades que mientras vivía en Atlanta quería hacer pero siempre ya sea por la falta de tiempo o la distancia, jamás hice. Ahora que he regresado desde el otro lado del mundo, no desaprovecho ninguna oportunidades de participar en aquello que me gusta, (después de todo, ¿qué son 45 mins en carro para colaborar como voluntaria haciendo algo que me gusta después de horas en buses durante varios meses?. He descubierto nuevas formas de continuar con los hábitos que desarrollé mientras viajaba, (escribir un diario, tomar fotografías y realizar excursiones), y con la página de Idealist, es más fácil que nunca encontrar diferentes maneras de involucrarse en casa.

4. Estoy (todavía) en transición 

Después de completar mi período voluntario de tres meses y viajar durante dos meses de forma independiente, he ganado un sentido de flexibilidad que me ayuda ajustarme de nuevo a mi regreso a casa. En ambas experiencias, mis planes cambiaron (a menudo) debido al lenguaje, los malentendidos culturales y falta de señalización (literalmente). He aprendido a lidiar con los golpes y seguir adelante sin importar el clima.

Al principio pensé que ser voluntaria en el extranjero era una interrupción en mi carrera, pero he regresado dándome cuenta de que no era así. En realidad, era otra forma de explorar mis intereses, entender mis debilidades y desarrollar mis fortalezas, todo como parte de una vida plena. Ser voluntaria fuera de mi país no me llevó directamente a una nueva carrera, ni me ha dado respuestas totalmente claras sobre lo que estoy buscando en mi trabajo. Pero cuanto más reflexiono sobre la experiencia, más me doy cuenta de que el impacto de este viaje será de por vida. ¡Me emociona pensar en lo que está por venir!

¿Tu voluntariado ha cambiado tu perspectiva sobre la vida? Comparte con nosotros tu experiencia comentando esta entrada.

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: ,



50 becas de 500 USD para proyectos de voluntariado en América Latina

Amigos del Mundo

¿Te animas a cambiar el mundo?

 

Cada año Disney lanza su programa de becas Amigos por el Mundo que brindan a niños y jóvenes la posibilidad de realizar cambios reales y duraderos que beneficien tanto a las personas como a aspectos relacionados con la conservación de nuestro planeta. Este año, la convocatoria se realiza con la contribución también de FundaciónSes y YSA (Youth Changing the World).

¿Qué se busca?

Los proyectos pueden ser variados. Pueden estar relacionados con el reciclaje, la recaudación de fondos para contribuir con proyectos, donaciones de ropa o comida, protección de animales… Niños y jóvenes puedan llevar a cabo sus proyectos de servicio voluntario, junto a sus familiares y amigos. Se valorarán aquellos proyectos que destaquen por su liderazgo, creatividad y compromiso en colaborar con las necesidades de las personas, las comunidades  y el planeta.

Objetivo:

Demostrar que las acciones pequeñas, junto a familiares y amigos, contribuyen para lograr grandes cambios.

¿Quién puede participar en la solicitud de becas?

Niños y jóvenes de entre 5 y 18 años que residan en América Latina.

Para tu referencia, estos son los proyectos que han recibido la beca de Amigos por el Mundo en el 2013. Aquí te dejamos también un video con una de las experiencias del año pasado.

 

¿Hasta cuando se puede aplicar?

La convocatoria está abierta hasta el 2 de Julio de 2014. El formulario de solicitud lo encuentras haciendo clic aquí.

Más información

Si quieres conocer más detalles del programa y del proceso de solicitud de becas, regístrate aquí para participar en una sesión de orientación el 9 de junio a las 6:00pm (EST). (Recuerda verificar la diferencia horaria según el país donde te encuentres.)

Para cualquier pregunta sobre el programa o el proceso de inscripción, aquí podrás resolver tus dudas. Puedes también contactar con Diana Flórez, Grants Manager a través del email: dmelo@ysa.org

Mucha suerte y si conoces a alguien que pueda estar interesado, no dejes de compartir esta información.

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Tags: , ,